Slim y los otros empresarios jubilados por la 4T

Mario Maldonado

Andrés Manuel López Obrador no resbala fácilmente con sus declaraciones. Las preguntas que le lanzan todas las mañanas los reporteros son respondidas a medias o evadidas, pero pocas veces el Presidente dice cosas que no quería decir. Muy pocas veces comete ‘indiscreciones’ cuyo efecto no tiene calculado. Por eso llamó la atención que a la mínima provocación para hablar del multimillonario Carlos Slim, con quien ha tenido diferencias públicas y privadas, el tabasqueño haya revelado que está por retirarse de los negocios.

“Él quiere terminar su vida empresarial ayudando al crecimiento económico y al bienestar durante este sexenio. Eso fue lo que me ofreció”, dijo Andrés Manuel a una pregunta sobre si se ha reunido con el empresario mexicano. “A lo mejor estoy cometiendo una indiscreción, pero vale la pena expresarlo”, remató.

La declaración de AMLO corrió como pólvora entre las redacciones de medios nacionales e internacionales, en las redes sociales y en los mercados financieros. Las acciones de Grupo Carso, una de sus principales empresas, se precipitaron al abrir la sesión y llegaron a caer 1.6% en la Bolsa Mexicana de Valores. Esto hizo reaccionar al yerno y vocero de Slim, Arturo Elías Ayub, quien usó su cuenta de Twitter para matizar los dichos del Presidente.

El tuit de Elías Ayub, sin embargo, generó más dudas porque ni desmintió a AMLO ni confirmó el próximo retiro de los negocios del multimillonario. “El Ing. Slim comentó con el Presidente que los dos tienen casi seis años de trabajo intenso por el país, el Presidente por mandato electoral y el ingeniero por su edad”, publicó a las 9:27 de la mañana en su cuenta personal.

¿Si Slim no fue tajante sobre su retiro, por qué el Presidente se imagina verlo jubilado durante su sexenio? ¿Por qué, si como dijo Andrés Manuel López Obrador, el empresario está comprometido con la inversión para detonar el crecimiento económico y el bienestar durante su gobierno, no figura en ninguno de su consejos asesores empresariales ni fue invitado a aquella cena del 1 de julio donde se convirtió en presidente electo? ¿Por qué si se ha reunido con el ingeniero para hablar de un plan de inversión no se ha dado a conocer ni se han transparentado los detalles del encuentro, como sí se ha hecho con otros empresarios?

Muchas preguntas para el presidente de México y para el presidente vitalicio de Grupo Carso y América Móvil. Una reunión con empresarios de altos vuelos realizada a finales de febrero volvió a evidenciar el distanciamiento entre el hombre más rico de México y el más poderoso, políticamente hablando. Fue un comida en Palacio Nacional a la que acudieron algunos de los ultra-ricos de la vieja guardia, que incluso han sido acusados de haber conspirado en las elecciones pasadas contra Andrés Manuel López Obrador.

Hablamos de Germán Larrea, presidente de Grupo México, y Alberto Baillères, de Grupo Bal, quienes le siguen a Slim en el ranking de multimillonarios mexicanos. Ambos participaron activamente con sus empresas para intentar evitar el triunfo de AMLO, y aun así lograron reunirse con el Presidente.

Así como Slim, estos dos multimillonarios están en la lista imaginaria del Presidente en torno a los empresarios que deberían jubilarse con la Cuarta Transformación (4T). Larrea trae a cuestas el asunto de Pasta de Conchos, el derrame en el Río Sonora y un pleito a muerte con Napoleón Gómez Urrutia, el cuestionado líder minero que AMLO rescató del exilio.

Baillères también podría ver amenazada su hegemonía en la extracción de oro y plata con los cambios a la Ley Minera. El dueño de Peñoles, El Palacio de Hierro y GNP se encumbró como uno de los empresarios más poderosos de México a partir del sexenio de Carlos Salinas y fue un empresario consentido de Felipe Calderón. Por si fuera poco, es de los fundadores del ITAM, el alma máter de los tecnócratas neoliberales que AMLO no puede ver ni en pintura.

Otros empresarios que igual tendrían que estar pensando en la jubilación antes de que los arrase la 4T deberían ser Claudio X. González, de Kimberly Clark y decano del Consejo Mexicano de Negocios, quien habría tenido una participación importante en la supuesta campaña negra contra AMLO. Asimismo, otros que crecieron al amparo del priismo como Alonso Ancira, de Altos Hornos de México, y Fabio Covarrubias, de Fertinal, quienes vendieron plantas chatarra a Pemex a cambio de cientos de millones de pesos.

Hay otros, como Valentín Diez Morodo, de Grupo Modelo, quien ha sido el artífice de la mayoría de los aterrizajes de grandes compañías de capital español en México. Valentín Diez también sería de los que podrían retirarse de los negocios durante este sexenio, sobre todo a la luz de la solicitud de perdón por la Conquista que AMLO lanzó hace unos días a España.

“Creo que esta actitud (de apoyo al gobierno) va a ir prevaleciendo, va a ir siendo la nota principal por el comportamiento de muchos empresarios nacionales, inclusive extranjeros”, sentenció el Presidente en su conferencia matutina.

No es coincidencia que en el marco de la “abolición del neoliberalismo”, época durante la cual se crearon todos estos multimillonarios mexicanos, el Presidente jubile a uno de sus máximos expositores. El mensaje del Presidente no es sólo para Slim, sino para muchos otros empresarios.

AMLO está convencido de que debe emerger una nueva clase empresarial, con nuevos liderazgos; la generación posneoliberal.

Siguen sin entender. Una serie de cuestionamientos le esperan esta semana al delegado del IMSS en Tamaulipas, Fernando López Gómez, pues aunque por lo menos 15 proveedoras de tóner y consumibles hicieron notar en el estudio de mercado PC-050GYR018-E76-2019, que resultaba más conveniente licitar con carácter internacional abierto, la delegación optó por cerrar el proceso a índole nacional, con lo que se elevan los costos hasta en 40%. Sin embargo, diversos proveedores aseguran que el cuñado del gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, quien además es gente cercana a Morena, sería uno de los impulsores de este proceso.

Así, en lugar de alinearse con las políticas de ahorro establecidas por el propio presidente López Obrador, quien ya instruyó que las compras de medicamentos serán vía licitación internacional abierta, en Tamaulipas terminarán gastando de más si la compra continúa por este camino. En caso de no modificar los lineamientos, Lexmark sería la única firma capaz de cumplir con los lineamientos de contenido nacional.

Twitter: @MarioMal Correo: [email protected]

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