Las aspiraciones del director de la CFE

Mario Maldonado

Jaime Hernández es uno de los funcionarios públicos de alto nivel más mesurados en cuanto a su exposición pública, pero de los que mejores resultados han dado. Lleva dirigiendo la Comisión Federal de Electricidad (CFE) casi un año y medio y en ese tiempo se ha apuntado varios logros al frente de la empresa productiva del Estado.

El más reciente tiene que ver con la creación de un Fideicomiso de Inversión en Energía e Infraestructura (Fibra E) especializado en el sector eléctrico. Con la emisión de estos Certificados Bursátiles Fiduciarios de Inversión en Energía e Infraestructura (CBFEs), la CFE se convertirá en la primera empresa del gobierno en lograr la colocación de un instrumento de este tipo. Pemex, ni con el avezado José Antonio González Anaya ni ahora con Carlos Treviño, han podido lanzar su Fibra y no se prevé que pueda salir antes de que termine el sexenio.

En un entorno de mayor competencia tras la apertura del sector eléctrico, derivado de la reforma energética, la CFE va a necesitar mayores recursos para inversiones productivas. Por eso, los recursos que levanten en su Oferta Pública de CBFEs en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) se utilizarán para modernizar y expandir su red nacional de transmisión.

Los dos grandes valores de la Fibra E son que, por primera vez, los inversionistas podrán participar en un instrumento financiero especializado en el sector eléctrico nacional, y por otro lado que los recursos se invertirán con mayor transparencia y fiscalización, además de que se utilizarán para mejorar el servicio eléctrico en México.

Esta estrategia, de la cual el director de Finanzas de la CFE, Jorge Mendoza, fue artífice, va en línea con otros resultados que ha logrado consolidar Jaime Hernández desde que sustituyó a Enrique Ochoa en la dirección general de la empresa en agosto del año pasado.

En palabras de Jaime Hernández, la consolidación de la nueva estructura de la CFE, con sus 13 nuevas empresas subsidiarias y filiales, es uno de los mayores retos profesionales que le ha tocado enfrentar. “En 2017 se trabajó muy fuerte para concretar la transición”, dice el director de la empresa productiva del Estado.

Actualmente, la CFE y sus empresas cuentan con un Plan de Negocios que traza el camino estratégico a seguir durante los próximos cinco años.

Todas las empresas subsidiarias y filiales operan de forma independiente, es decir que cuentan con su propia contabilidad, sus activos, su propio director general y un consejo de administración que tiene consejeros independientes.

Para Jaime Hernández, quien pese a ser maestro y un doctor en Economía Política por la Universidad de Essex, en el Reino Unido, no le gusta la grilla política, hay otros elementos a destacar de la transformación que ha tenido la CFE en los últimos años.

Por un lado, la reducción del endeudamiento neto, que pasó de 17 mil 100 millones de pesos en 2015 a 10 mil millones en 2017.

Asimismo, el pasivo laboral se redujo 42.2% entre 2012 y 2017, al pasar de 471 mil 663 millones de pesos a 361 mil 114 millones, mientras que el patrimonio de la empresa creció a 540 mil 597 millones de pesos en 2017, desde los 352 mil 656 millones de 2010.

En lo que respecta a las mejoras en el servicio, según el indicador de tiempo de interrupción por usuario de la CFE, éste disminuyó de 49.37 en 2012 a 31.77 en 2016, mientras que el número de quejas en la Profeco bajó de 29 mil en 2012 a 21 mil 749 en 2016.

Una de las labores que le han valido mayor reconocimiento del gobierno —directamente del presidente Enrique Peña Nieto— fue la reacción de la CFE a las emergencias ocasionadas por los sismos de septiembre. En el temblor del 19 de septiembre, el más fuerte, se reportó la afectación de 4 millones 885 mil 857 clientes, por lo que se activaron 46 centros de operación estratégicos y se movilizaron 4 mil 431 trabajadores, mil 319 vehículos, 710 grúas, 191 plantas de emergencias y 110 torres de iluminación.

En general, de acuerdo con sondeos del gobierno y encuestadoras independientes, la reacción de la CFE fue considerada como buena por parte de la sociedad, lo cual le ha valido al director de la CFE elogios en las reuniones de gabinete.

Las aspiraciones de Jaime Hernández por ahora están en la CFE. Por ello, no entrará en los cambios del gabinete que se anunciarán en enero próximo.

El director de la CFE considera que hacer un buen trabajo en 2018 le puede redituar para un próximo cargo en la administración pública o en la iniciativa privada. Sabe que la mejor carta de presentación es entregar una nueva CFE que compita eficientemente con los privados.
 

@MarioMal
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