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Enseñar a ser felices

07/07/2019
23:21
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En un mundo donde las fronteras nacionales desaparecen, las estructuras familiares se transforman, los mercados crecen, el capitalismo muta, las culturas se fusionan, la tecnología no se detiene y el caos se cuela dentro del orden, parece que no hay ejercicios empresariales para asegurar el éxito. Sin embargo, todos desean ser felices y eso no se aprendía en las universidades. Ahora sí.
La asignatura más importante es ser feliz. Esto implica darle herramienta a los estudiantes para que sepan que son agentes de cambio y su labor es trascendental para lograr una sociedad más armónica y feliz.

¿Cómo se enseña la felicidad en las aulas? Las experiencias de Harvard y Yale son la impartición de una materia concreta de psicología positiva altamente pragmática. Pero más que limitarse a una sola asignatura, la felicidad puede ser un sistema de vida capaz de emularse automáticamente en la vida diaria.

Se trata de propiciar información y sistemas de trabajo que les permitan entender a los estudiantes que la felicidad es una decisión consciente. Esto porque diferentes investigaciones indican que las interacciones positivas en el lugar de trabajo bajan los niveles de estrés significativamente, aumentan las ventas, mejoran el rendimiento y la productividad. En sí, se trata de “entrenarlos” para la vida.

Para ello proponemos estos principios en las aulas:
1. Optimismo al trabajar. Generamos las herramientas e información suficiente para que cada estudiante prevea resultados positivos del negocio e interacciones exitosas con la gente. Existe una correlación directa entre el optimismo y el éxito. Pero el optimismo no puede ser fortuito: requiere una formación sólida antes de realizar algún trabajo. También sabemos que los estudiantes que recuerdan historias felices antes de tomar una prueba estandarizada, mejoran su desempeño.

2. Compromiso positivo: La gestión del estrés conduce a una reducción de casi el 25 % en síntomas como dolor de espalda, dolor de cabeza y fatiga.

3. Proveer apoyo. La disposición a ayudar a los demás es uno de los principales factores del éxito de su lugar de trabajo. Las personas que ayudan a otros, son menos propensas a agotarse. Y, en general, un ambiente de trabajo positivo genera éxito y proporciona inspiración.

4. Cordialidad. Se requieren establecer las bases para un intercambio significativo y cortés con los otros. Esto se propicia con el tipo de palabras y conductas empleadas al dirigirse a los demás. Se debe alentar a que cualquier conversación inicie con algo que aprecie el interlocutor o dar un cumplido. En los correos electrónicos, establecer un tono positivo es particularmente importante porque el destinatario no puede ver o escuchar a quien lo escribe, y fácilmente podría malinterpretar el contexto del mensaje.

5. Manejar el estrés. Incluso en el estrés que puede mejorar la memoria, cognición y la destreza mental si se sabe manejar. Para ello se recomienda identificar el problema, obtener información, y busque factores que puedan ayudar.

Hábitos para ser feliz
Se requiere repetir el mismo comportamiento durante 21 días consecutivos que es el tiempo para establecer un hábito.
1.- Enviar un correo electrónico positivo por la mañana.
2.- Cada día hacer una lista de las cosas por las cuales está agradecido.
3.- Tomar una foto todos los días de un suceso significativo de algo que debe estar en su memoria, de algo que despierte emociones positivas.
4.- Limitar la exposición a noticias negativas en la prensa, radio y TV.
5.- Evitar conversaciones negativas; si alguien comienza a quejarse, convertir el intercambio en uno constructivo.

Rector del Colegio Jurista

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