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Para Néstor Araujo, Hirving Lozano, Jesús Manuel Corona, Raúl Jiménez y Diego Reyes , el partido contra Chile no debe representar una revancha. Es simplemente un escenario distinto al vivido en Santa Clara , durante la Copa América Centenario .
Incomparable será siempre un amistoso intrascendente, sin nada en juego, que ser eliminados en cuartos de final de una competición oficial, en la que se bautizó como la “ Copa América de la esperanza ”, por la cantidad de facilidades que tuvieron los mexicanos para ganarla de una buena vez.
Esa humillación ni se entierra ni se olvida. Más bien, deben revertirla con resultados positivos en competencias oficiales. Si México hubiera llegado al quinto partido en Rusia, nadie hablaría de una revancha hoy, pero como nuestro futbol está ávido de lemas mercadotécnicos, se juega mucho con los sentimientos de la afición.
Para vengarse de la hoy devaluada selección de Chile (viene de perder 3-0 con Perú y no acudió al Mundial), tiene que ser en las mismas circunstancias. Claro, sí es importante encontrar una revancha, porque —por más que se le gane en una competencia oficial y los mexicanos lograran eliminar a los sudamericanos— ese 0-7 nunca saldrá de la memoria de los aficionados al futbol en nuestro país.
El 0-7 está en la historia del futbol mexicano, como aquellos momentos en los que se decía que la Selección “jugó como nunca y perdió como siempre” o los “malditos penaltis” o “la generación de oro”, que —por cierto— nunca brilló.
Un catálogo de fracasos que nunca podrán ser superados, en los que la historia marca que lo único que hará revertirla es cumplir con los objetivos trazados por la Federación Mexicana de Futbol , pero los jugadores y entrenadores no se atreven a aceptarlo, debido al gran compromiso que esto implica, como llegar a los cuartos de final de un Mundial .
El partido de esta noche representa una buena prueba para los jóvenes, nada más eso. Hay que entender que el proyecto de Selección debe ser estructural, con ideas claras y precisas, y que quienes hoy encabezan esta renovación, lo entiendan y se responsabilicen; de lo contrario, los fracasos se sumarán y continuará siendo una Selección de futbolistas que controlan en exceso a directivos, afición y patrocinadores.
No es la revancha contra Chile , se trata de hacer una nueva Selección , así como ofrecer a los fieles seguidores mexicanos la esperanza de un cambio real, para que no se sientan timados, y se note una estructura laboral clara, por parte de las autoridades del futbol mexicano .
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