Más Información

Andrea Chávez pide licencia; "dejo el Senado para atender la tarea de acabar con 100 años de PRIAN en Chihuahua"

"No hay triunfos para siempre, Verde no debe confiarse": Monreal; reacciona a ruptura de coalición con Morena en SLP

Buscaré la candidatura de Guerrero solo si Morena me lo pide: Félix Salgado; "voy si el partido me dice que le falta un lucero", dice

PAN Puebla definirá candidaturas 2027 con encuestas y consulta; habrá apertura para perfiles ciudadanos

PVEM se prepara para ir solo en CDMX en elecciones de 2027; no hay comunicación con Morena, afirma Jesús Sesma

En fast track San Lázaro avala reforma que da "dientes" a la Auditoría Superior; "responde a la urgencia de combatir la corrupción"
No entraré en detalles de cuál es más grande entre Chivas y América para no estropear la columna con las ideas viscerales de los hijos del Chanfle.
Hoy, expongo los puntos más naturales y orgánicos del americanismo puro. Ese ADN tan representativo de sobreponerse a las adversidades deportivas o extracancha para saborear constantes momentos de alegría.
Con las Águilas sobran ejemplos: La final del siglo, en la 83-84, que jugaron desde temprano con un hombre menos, atajaron un penalti y sacaron el resultado. La famosa (dudosa) final contra el Tampico Madero para darle la vuelta a un 4-1. El recuerdo más triste del Cruz Azul con el remate de Moi Muñoz, también con un hombre menos, hasta el clásico capitalino de este semestre con nueve jugadores en la cancha y empatándole a los Pumas.
El equipo de Miguel Herrera toma la cima con ese sello, sobreviviendo a las adversidades extracancha de Marchesín y sus patadas, los entrenamientos bruscos, la lesión de Lainez, la guerra de declaraciones Piojo vs el Tuca, y la vergonzosa eliminación en el imbatible Estadio Azteca contra Juárez en la Copa.
Desde ese empate milagroso contra Pumas, llevan siete sin perder, 17 de 21 puntos posibles y por fin le ganaron a Tigres en el Volcán.
En pocas palabras, han superado la crisis y por eso Culebro dio el voto de confianza, pase lo que pase, a su técnico. El sábado llegan al Clásico Joven más fuertes y seguro para la Liguilla se convierten en el equipo a vencer.
¡Bienvenidos, bienvenidos! A una dosis de americanismo puro.
@EVonBeas
Hoy, expongo los puntos más naturales y orgánicos del americanismo puro. Ese ADN tan representativo de sobreponerse a las adversidades deportivas o extracancha para saborear constantes momentos de alegría.
Con las Águilas sobran ejemplos: La final del siglo, en la 83-84, que jugaron desde temprano con un hombre menos, atajaron un penalti y sacaron el resultado. La famosa (dudosa) final contra el Tampico Madero para darle la vuelta a un 4-1. El recuerdo más triste del Cruz Azul con el remate de Moi Muñoz, también con un hombre menos, hasta el clásico capitalino de este semestre con nueve jugadores en la cancha y empatándole a los Pumas.
El equipo de Miguel Herrera toma la cima con ese sello, sobreviviendo a las adversidades extracancha de Marchesín y sus patadas, los entrenamientos bruscos, la lesión de Lainez, la guerra de declaraciones Piojo vs el Tuca, y la vergonzosa eliminación en el imbatible Estadio Azteca contra Juárez en la Copa.
Desde ese empate milagroso contra Pumas, llevan siete sin perder, 17 de 21 puntos posibles y por fin le ganaron a Tigres en el Volcán.
En pocas palabras, han superado la crisis y por eso Culebro dio el voto de confianza, pase lo que pase, a su técnico. El sábado llegan al Clásico Joven más fuertes y seguro para la Liguilla se convierten en el equipo a vencer.
¡Bienvenidos, bienvenidos! A una dosis de americanismo puro.
@EVonBeas
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]








