Guerra del mezcal

Alberto Barranco

Aunque se le ubica como propietario de alambiques, la presencia del gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat, en la marcha-plantón de productores de mezcal de nueve entidades ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial se explica por la trascendencia de lo que a simple vista pudiera parecer un inocente acto administrativo

Como se sabe, el organismo decidió ampliar la Denominación de Origen de la bebida a 40 municipios del Estado de México, Morelos y Aguascalientes, sin consultar al organismo fedatario, es decir, el Consejo Regulador del Mezcal.

Y aunque en principio estaríamos hablando de un asunto de celos al colocarles tienda de enfrente a los productores, el tema va más allá de un simple conflicto mercantil, al colocarse en tela de duda la seriedad del país para garantizar la base genuina de un producto con el sello nacional.

Aunque se mantiene en varias comunidades de Oaxaca la tradición artesanal en la elaboración de la bebida, ésta se ha sofisticado en la ruta de creciente conquista de los mercados internacionales.

La garantía de marca la determina la población silvestre de magueyes, la ancestralidad en la producción y lo que podríamos llamar cultura del mezcal.

De acuerdo con el Consejo Regulador del Mezcal, el IMPI no realizó una visita previa a los municipios beneficiados.

Aunque en el Estado de México, por ejemplo, se tiene una larga tradición en la siembra del maguey, la ruta apunta a la producción de pulque.

De hecho, durante el gobierno del general Álvaro Obregón, en 1922, se sembraron 16 millones de cactáceas, convirtiendo a Otumba en la principal productora de pulque del país. La acción se repitió durante el sexenio echeverrista.

Sin embargo, actualmente las tierras se han erosionado o se dedican al cultivo de cebada. Las plantas se secaron ante el uso de la cutícula de la penca para la elaboración de mixiotes o barbacoa.

Lo curioso del caso es que hace unas semanas se había planteado por parte de un grupo empresarial la posibilidad de producir en la zona el llamado agave Salmeña, derivado del maguey verde, manso o pulquero, para la elaboración de una nueva denominación de origen del tequila, con un nuevo nombre: AXOT.

La alternativa se cimentaba en un escenario de producción moderna que abarcaría desde el proceso de fermentación hasta el combustible para los hornos, además de uso de una máquina robotizada para molienda, triturado y separación de fibras. Aunque el agave Salmiano se encuentra concentrado en 12 entidades federativas, el mayor productor es el Estado de México.

En el cambio de nombre de la denominación de origen, aunque la bebida tuviera sabor, olor y textura a tequila, estaba implícita la falta de tradición de la región.

Suspendida por el IMPI la vigencia de la denominación de origen para las nuevas comunidades, ante la amenaza del gobernador de Oaxaca de plantear una controversia constitucional, la alternativa propuesta es la creación de un comité técnico que determine si las comunidades tienen capacidad de utilizar ésta sin menoscabo de la calidad del mezcal. No es sólo una bebida genuina mexicana, sino un emblema de cultura.

Balance general. Aunque los organismos empresariales se resignan a que hubiera sido peor que se cancelara el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, pian pianito se está hablando de daños colaterales.

De entrada, la ventaja competitiva de México que representan los bajos salarios se constituye ahora como rémora de cara a la fabricación de automóviles para exportación en la región, lo que desalentará la posibilidad de mayor inversión extranjera del ramo al país. Peor aún, algunas líneas de producción de empresas instaladas en el país tendrían que migrar a la nación del norte para cumplir el requisito salarial hacia 40% del armado de automóviles y 45% en el de vehículos de carga.

Digamos que la Casa Blanca sólo le dio la vuelta a su exigencia de 50% de contenido local. El salario promedio del país para trabajadores de la industria automotriz es de 3.8 dólares por hora.

Otra de Pemex. En la última y nos vamos de Petróleos Mexicanos, existe una denuncia ante el órgano interno de control por el resultado de una licitación para servicio de comunicación segura en acceso a internet.

Al margen del esquema de puntuación usado para evaluar a los participantes en la subasta, la queja apunta al costo del contrato.

La firma ganadora, Operbes, filial de Televisa, solicitó 693 millones 544 mil pesos, lo que implicó poco menos del techo presupuestal previsto.

Sin embargo, se había colocado en la mesa otra propuesta por parte de Sectum, filial de Teléfonos de México, por 473 millones 478 mil pesos.

La diferencia es de 46%.

El concurso estuvo a cargo de las Direcciones Corporativas de Tecnologías de la Información y Operativa de Procura y Abastecimiento, encabezadas por Rodrigo Becerra Mizuno y Miguel Ángel Servín Diago.

¿Borrón y cuenta nueva? A plena discusión entre la Secretaría de la Función Pública y la Procuraduría General de la República sobre la posibilidad de aceptar un “acuerdo compensatorio” planteado por la constructora brasileña Odebrecht, en cuyo marco se le perdonarían sus pecados, el gobierno al relevo anuncia que no habrá contratos para la firma.

La posibilidad, que se cae del plato a la boca, no incluía, naturalmente, la necesidad de abrir un proceso a los implicados en los sobornos reconocidos por la empresa. En la bola negra, le contábamos el viernes que la filial de la firma, Braskem, que opera el complejo Etileno XXI, está vendiendo sus acciones.

Dedo en el renglón. Mientras algunas empresas extractivas canadienses enfrentan litigios con las comunidades por diferendos en la renta de terrenos o problemas ambientales, la representación de éstas se dispone a plantear al nuevo gobierno la reducción o la extinción del llamado impuesto minero.

Este se aplica sobre la base de un porcentaje de las utilidades de cada firma, en la mira de integrar los recursos a un fideicomiso para apoyo a los poblados afectados por la explotación. Según ello, el dinero se usaría en obras de infraestructura, con énfasis en escuelas y centros comunitarios, con la novedad de que hasta hoy no se ha visto nada.

Matrimonio cibernético. Alestra, la marca empresarial de Axtel tras su fusión, acaba de firmar una alianza con Microsoft México que le permite a la primera ingresar a la nube de la segunda, vía su centro ubicado en Querétaro. Bajo ese marco se podrán ofrecer servicios de nube híbrida pública y privada en el país, con posibilidad de conexión a la nube de Microsoft Azure en Estados Unidos.

Anteriormente, Axtel había lanzado Express Route, una solución de conectividad dedicada a la red de Alestra hacia la nube de Microsoft en el país del norte.

 

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