Un antiguo espacio para leer en Chapultepec

Mochilazo en el tiempo

En la primera sección del Bosque de Chapultepec se encuentra un pequeño espacio para leer entre los árboles. En los años 20 ya era del agrado de los visitantes. Hoy está en mantenimiento

Texto: Carlos Villasana y Ruth Gómez

Fotografía actual: Ruth Gómez

Diseño web: Miguel Ángel Garnica
 

 

Al interior del pulmón más importante de la capital, el Bosque de Chapultepec, existe un espacio dedicado a “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha” de Miguel de Cervantes y Saavedra, uno de los pilares de la literatura en español.

Se encuentra casi al centro de la primera sección del Bosque, muy cerca de la Avenida Acuario. Una placa anuncia que estás cerca con la siguiente información: “esta fuente narra las aventuras del caballero andante y su noble escudero Sancho Panza.”

Se trata de una fuente rodeada por cuatro bancas de concreto, que están decoradas con azulejos de colores que ilustran diversos pasajes del libro, y dos columnas que se coronan con las figuras de El Quijote y Sancho Panza, elaboradas originalmente por Miguel Alessio Robles en Sevilla, España.

Si bien no se tiene certeza del año exacto de su construcción, se presume que para la década de 1920 la fuente ya estaba dentro del gusto del público visitante y en el Catálogo de Monumentos Escultóricos y Conmemorativos del Distrito Federal, se dice que era una fuente que merecía especial atención.

En fotografías de los años treinta del siglo pasado, se pueden ver a varios jóvenes disfrutando del sitio, sentados con la vista clavada en los libros; algunos de ellos eran de su propiedad y otros eran prestados por las autoridades del Bosque, que los colocaban en los columnas que portaban a las esculturas o en una especie de bodeguita conocida como “Biblioteca de El Quijote” a unos pasos de la fuente -muy similar al sistema que utilizan ciertas librerías para que disfrutes de ejemplares en un área determinada del local o tienda-.

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En esta toma de los años treinta, se observa la columna de Don Quijote con libros y la bella banca con mosaicos con dibujos de pasajes de la obra del Quijote de la Mancha. Colección Villasana – Torres

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En esta imagen se observa grabado en piedra Biblioteca El Quijote. Foto: Ruth Gómez

Lamentablemente, y como es común con las piezas artísticas que están al aire libre, en 1974 las esculturas originales -las de Miguel Alessio- fueron robadas y el gobierno en turno tomó la decisión de reponerlas con un par de la autoría de José María Fernández Urbina, quién dotó a los ya famosos personajes de otra peculiaridad modificando sus rostros: Don Quijote pasó a ser representado por Salvador Dalí -otro ícono de la cultura española- y el de Sancho Panza por el muralista mexicano Diego Rivera.

Otra añadidura de la que no se tiene registro exacto, pero es muy notoria, es la de la fuente central: en las imágenes del siglo pasado se puede ver una pequeña pileta de la cual brota un chorro de agua; sin embargo, en la actualidad esta fuente se compone por un conjunto de sirenas tocando instrumentos musicales, de cuyas cabezas emerge un motivo que parece aludir al movimiento del agua.

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Tomas comparativas de la Fuente del Quijote en los años treinta y de cómo luce este espacio en la actualidad. Colección Villasana - Torres.

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Esta fotografía apareció en 1974 en el Catálogo de Monumentos Escultóricos y Conmemorativos del Distrito Federal.

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Adorno central de la fuente; la fotografía corresponde al perfil de Google Maps de Héctor Bohoslavsky, ya que no se pudo tomar una fotografía propia del interior porque se encuentra en mantenimiento luego del sismo del 19 de septiembre del año pasado.

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La imagen nos da una idea del área que ocupa este bello sitio para leer bajo los árboles en Chapultepec.

Se infiere que el espacio fue enrejado alrededor de 1985, con la intención de resguardar las bancas y las esculturas por las noches y también poder colocar un sistema de luces para que no quedara perdido en la obscuridad del bosque una vez que cae la noche.

Abría sus puertas de 9 de la mañana a 5 de la tarde, para que capitalinos, chilangos o turistas pudieran conocerla y disfrutarla; en muy contadas ocasiones se abría en las noches para que los visitantes pudieran presenciar pasajes de libros escenificados por compañías de teatro.

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Así lucía la fuente de noche en 2016, enrejado y con un sistema de luces. Foto: Bosque de Chapultepec / SEDEMA.

A finales de diciembre de 2015, las esculturas volvieron a ser sustraídas y un año más tarde, en la cima de las columnas ya lucían otras re-elaboradas que siguieron el modelo de Fernández Urbina. Tras el sismo de septiembre pasado, autoridades de la Ciudad de México decidieron cerrar temporalmente la fuente, ya que sufrió daños menores.

Personal del Bosque de Chapultepec explica a El Gran Diario de México que por el momento se está desarrollando un proyecto de restauración de la zona, que contemple tanto el cuidado y mantenimiento de la fuente, como el de la zona que la rodea.

Por ahora, las columnas no cuentan con las figuras escultóricas que las coronaban y el área está rodeada de malla ciclónica naranja. Se nos explica que como es un proyecto en desarrollo, aún no se podría anunciar una fecha exacta para que la fuente reabra sus puertas.

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La zona en la que está la fuente no es de las más visitadas de la primera sección del Bosque de Chapultepec; sin embargo, sí hay público que la transita.

Al llegar a la Fuente del Quijote nos encontramos con varias personas que estaban tomándose fotos sobre el “Paseo del Quijote” (un andador que va de la escultura del “Quijote en las Nubes” hasta la Fuente del Quijote), otros que sólo pasaban por ahí en búsqueda de “La Casa de los Espejos” y otros más que estaban recostados en las pequeñas zonas verdes que tiene esa parte del Bosque.

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“Para serte sincero, es la primera vez que cruzo por aquí, no tenía idea de que esto existía y estoy un poco perdido”, nos dijo Andrés Gutiérrez, un chico que venía cruzando frente a la fuente: “estaría padre conocerla, es que hay muchísimas cosas aquí adentro ¿no?, yo sólo conozco el lago, el zoológico y el castillo. Ojalá pueda verla cuando esté abierta”, dijo acelerando el paso.

Una pareja de curiosos se nos acercaron mientras tomábamos fotografías, preguntándonos si sabíamos qué había pasado: “hemos pasado por aquí antes, pero siempre nos había tocado cerrada, desde hace unos meses está bardeada pero no sabemos por qué. Tiene unos mosaicos bien lindos, ¿alcanzas a verlos?”.

A pesar de que desde hace años la fuente ya que no funciona como sitio de préstamo y/o intercambio de libros, es un lugar que nos conecta con el mundo hispanoparlante por el sólo hecho de estar dedicado a las aventuras de Don Quijote de la Mancha y su fiel compañero, Sancho Panza.

En nuestra fotografía comparativa se observa a un joven disfrutando de su lectura en la Fuente del Quijote en los años treinta. Colección Villasana – Torres.
En cuanto a las imágenes comparativas, la antigua es de los años cuarenta, entonces la Fuente del Quijote era un popular sitio de descanso al interior del Bosque de Chapultepec. Colección Villasana – Torres. Actualmente este lugar está en mantenimiento.

Fotografía antigua: Colección Villasana - Torres.
Fuentes: Catálogo de Monumentos Escultóricos y Conmemorativos del Distrito Federal, 1974. Entrevistas con autoridades del bosque y con personas que pasaban por este lugar.

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