El Banco Central Europeo (BCE) mantuvo la tasa de interés en 2% por sexta vez consecutiva tras su reunión de este jueves, pese al aumento de los precios por la guerra en Medio Oriente, y recortó sus previsiones de crecimiento 0.9% este año.
En sintonía con las expectativas de los analistas, la tasa directriz se mantuvo en 2% y el consejo de gobernadores declaró que está decidido a "garantizar la estabilización de la inflación en el objetivo del 2% a mediano plazo", informó la institución en un comunicado.

Por su parte, el Banco de Inglaterra mantuvo los tipos de interés en el 3.75% en medio de la creciente incertidumbre económica y alza de la inflación por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El Comité de Política Monetaria de la entidad decidió por unanimidad dejar los tipos sin tocar, al prever que el Índice de Precios al Consumo (IPC) "subirá a corto plazo por este nuevo choque a la economía".
El Banco Central de Suecia (Riksbank) anunció, a su vez, que los tipos básicos de interés se mantendrán en el 1.75% y que seguirán en ese nivel a medio plazo, aunque la guerra en Medio Oriente hace que ese pronóstico sea "muy incierto".
"El principal escenario del Riksbank, muy incierto en este momento, asume que la guerra tiene efectos moderados en la inflación y la recuperación económica. Aun es demasiado pronto para poder ver con claridad cómo la guerra afectará a ese pronóstico", señaló este organismo en un comunicado.
En tanto, el Banco de Japón (BoJ) decidió mantener en el 0.75% los tipos de interés de referencia a corto plazo, mientras evalúa el impacto en la economía japonesa del alza del precio del petróleo por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Al término de su reunión mensual de dos días sobre política monetaria, el comité del BoJ optó por segundo mes consecutivo por mantener las tasas de interés en el 0,75 %, tras una votación que salió adelante con ocho votos a favor y uno en contra, según informó el organismo a través de un comunicado.
mcc
sin interrupciones.
sin límites.