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Lecciones financieras de una leyenda del punk

El otrora líder de Talking Heads, David Byrne, dedica todo un libro a explicar cómo funciona la música, pero sin olvidar a la industria detrás de ella. Al final, hasta los roqueros tienen que vivir de algo
OTRAS
15/07/2015
03:57
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Cero Varo
Periodista egresado de la UNAM, con estudios en Economía. Coleccionista de billetes y narrador de sus historias, entre otras curiosidades financieras
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"¡Hazlo tú mismo!" fue el grito de guerra de las bandas punk formadas a finales de los años 70, quienes no contaban con grandes conocimientos musicales ni mucho menos con el dinero para comprar instrumentos ostentosos.

Expresaban mucho con pocos recursos, y de esa economía elemental (aplicada tal vez sin conciencia de ello) surgieron músicos que influenciaron décadas de historia del rock, entre ellos, Sex Pistols, Ramones y... los Talking Heads.

Justo su líder y vocalista, el tipazo David Byrne, saltó del clásico Psycho Killer hacia una prolífica carrera como solista, grabando con artistas en apariencia incompatibles como Brian Eno, Celia Cruz, Fatboy Slim, Arcade Fire y Los de Abajo, mexicanos a quienes firmó para su disquera independiente Luaka Bop.

Apenas el pasado 2014 lanzó el libro Cómo Funciona la Música, en donde nos explica sin falsas poses cómo la música está condicionada por el contexto, ya sea el país, la época, la tecnología y -aunque no nos guste- por la industria. De hecho, dedica todo un capítulo a los negocios y las finanzas en el mundo del rock.

Ya sea para compositores, melómanos o simples escuchas de nuestros músicos favoritos, los párrafos de Byrne nos arrebatan la ilusión de que las canciones llegan a nuestros oídos por "arte de magia", pero nos revelan el engranaje de cómo se descubren los talentos y cómo lo comercial a veces hace trampa en el proceso.

En sus primeras líneas explica: "En el pasado, la música era algo que escuchabas y experimentabas (...) la tecnología cambió todo eso en el siglo XX (...) pasó a ser considerada un producto, una cosa que podía ser comprada, vendida, intercambiada y reproducida interminablemente".

Todos nosotros "crecimos en una época en que la existencia de la música grabada era un hecho (...) a medida que las compañías de discos prosperaban, los cantantes y compositores empezaron a cobrar ingresos adicionales".

Byrne recuerda la figura del "cazatalentos" quien impulsaba al artista que sólo tenía que preocuparse por crear. "Un banco nunca la concedería un préstamo a un chico con una guitarra; el chico no ofrece ninguna garantía". Con el tiempo, estas "orejas sofisticadas" fueron despedidas ante la demanda de hits y ventas.

Sin embargo, para el siglo XXI observa una serie de cambios que han desempolvado la filosofía punk del "hazlo tú mismo" para las actuales agrupaciones independientes. Los costos de grabación "se van acercando a cero" -advierte Byrne- lo mismo que los costos de distribución, en parte gracias al internet.

"El hecho de que Radiohead dejara EMI no hace mucho tiempo y debutara en la red con su álbum de 2007 In Rainbows, y que Madonna huyera de Warner Bros para fichar por la promotora de conciertos Live Nation señala, se dice, el fin del negocio musical tal como lo conocemos".

Ante esta realidad, Byrne se deja de romanticismos musicales y escribe en sus páginas una serie de honestas enseñanzas financieras, sin que precisamente le importe si el lector es un clavado del rock o simplemente no lo es...

- "Hemos oído una y otra vez que la industria musical se está yendo al carajo, pero en realidad éste es un gran momento, un momento lleno de posibilidades"

- "El mundo de la música (en el pasado) parecía glamuroso y extravagante, y cuando uno pensaba en la gloria y el estilo de vida, parecía que la logística del marketing y la distribución no viniera al caso. Mucho de eso ha cambiado"

- "Muchos de los que aspiramos al reconocimiento soñamos con que no sólo tendremos ese diálogo con nuestros colegas (músicos) y público, sino que además podemos llegar a ser remunerados por nuestro esfuerzo de creación"

- "Si crees que en el mundo de la música el éxito se mide por el número de discos vendidos o por el tamaño de tu casa o de tu cuenta corriente, entonces no soy el experto que buscas. Estoy más interesado en cómo se puede dedicar toda una vida a la música"

- "No quiero que mis decisiones creativas se guíen por las ganancias o el marketing -un criterio motivador que inevitablemente acaba en desastre-, pero tampoco quiero ser dichosamente ignorante de presupuestos y negocios"

* Cómo Funciona la Música está editado en México por Sexto Piso. Fotos en el post: agencias EFE y AP.

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