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Autonomía física de la mujer

29/06/2017
13:55
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La autonomía de la mujer es imprescindible para alcanzar la igualdad de género, así como para erradicar la violencia, incentivar el desarrollo y elevar la calidad de vida de los individuos. La autonomía per se, se entiende como la capacidad de instituir proyectos propios y de contar con la producción deliberada para lograrlos[1]. Ahora bien, al momento de hablar sobre la autonomía de género, nos referimos al grado de libertad que una determinada mujer goza para actuar conforme a su elección y deseo y no con la de otros[2]. Ésta consta de tres pilares fundamentales que interactúan entre sí: la autonomía física, la económica y en la toma de decisiones. Cada una de estas categorías influye en las demás, es decir, si una mujer no goza de autonomía sobre su propio cuerpo, será difícil que se inserte en la vida política y comunitaria del país y que cuente con los medios económicos necesarios para llevar un buen nivel de vida.  Para comprender la autonomía física, es imprescindible primero analizar su interacción con las demás dimensiones.

La autonomía  económica se entiende como” la capacidad de las mujeres de generar ingresos y recursos propios, a partir del acceso al trabajo remunerado en igualdad de condiciones con los hombres”.[3] Para tener acceso a bienes y servicios, es esencial contar con ingresos monetarios, esto a su vez permite que las mujeres tengan poder de decisión sobre distintos ámbitos de su vida. La división sexual del trabajo es un concepto clave a la hora de analizar la igualad de condiciones en la inserción del mercado laboral entre hombres y mujeres. Pues en su gran mayoría, las mujeres dedican más horas al trabajo no remunerado que los hombres, es decir a los trabajos domésticos, del hogar y de cuidado. Participar en el mercado laboral se vuelve más difícil, considerando que además del horario de trabajo, dedican su tiempo a los cuidados del hogar, resultando en una doble o triple jornada laboral.

La autonomía en la toma de decisiones se refiere a la participación de las mujeres en la vida política del país. Es decir, la presencia de mujeres en el gabinete presidencial, en el. Congreso de la Unión, en la Suprema Corte de Justicia y puestos de representación local como ediles o jefes delegacionales. Es esencial tomar en consideración que la autonomía que goza un sujeto determinado, no puede ser desvinculado del grupo social al que pertenece.

La autonomía física es quizás la dimensión más básica para alcanzar la igualdad de género, ésta se refiere a la capacidad de llevar una vida libre de violencia tanto en el ámbito público como el privado y de tener poder de decisión sobre  su cuerpo y sexualidad. Por lo tanto, ésta autonomía tiene dos componentes: tener acceso a planificación familiar y poder ejercer sus derechos sexuales y reproductivos; y erradicar la violencia doméstica, la violencia sexual y la forma más extrema de violencia contra la mujer, el feminicidio. Es importante tener en mente, que una mujer agredida por su pareja, muy probablemente será relegada al hogar y difícilmente podrá gozar de autonomía económica y en la toma de decisiones. Dicho análisis se concentrará en el componente de violencia en contra de las mujeres.

Dentro de la violencia sufrida por las mujeres, existen distintos tipos, éstos son:  violencia física, sexual, psicológica y la patrimonial. Lamentablemente en México, casi 27 millones de mujeres, a partir de los 15 años en adelante, han sufrido algún evento de violencia de género en cualquier ámbito de su vida en los últimos 12 meses. Es decir, el 33.52% de las mujeres en México han sido víctimas de esta violencia. [4] Asimismo, el 47% de las mujeres de 15 años o más reportaron haber sufrido al menos un incidente de violencia por parte de su pareja, ya sea esposo, novio o ex pareja a lo largo de su relación.[5] Estos niveles alarmantes de violencia nos demuestran el carácter endémico y estructural de la problemática. La violencia en contra de las mujeres es una violación a los derechos humanos que ha sido invisibilidad, naturalizada y tolerada por la sociedad y por distintas instituciones gubernamentales. Es producto del sistema patriarcal, de la subordinación histórica de la mujer frente al hombre, de las relaciones jerárquicas de poder que afectan toda interacción, del concepto de inferioridad de la mujer y del uso de la violencia como un mecanismo político-cultural de dominación. Tradicionalmente se ha abordado como un asunto privado de los hogares, pero esta violencia afecta a las comunidades, sociedades y países por igual, inhibe el desarrollo, la economía y disminuye la calidad de vida de la población en general. Además, es un claro indicador respecto al atraso social de una sociedad.

Al momento de analizar este tipo de violencia, la relación de la víctima con el perpetrador resulta ser una variable fundamental. Las mujeres, en su gran mayoría, son agredidas por su pareja, ex pareja, familiar o amigo. Se debe prestar especial atención a dicha dinámica, pues los perpetradores suelen ser personas que gozan de la confianza y proximidad de las víctimas. Una mujer que sufre de violencia sexual, es también más propensa a contraer enfermedades de transmisión sexual, incluyendo  VIH/SIDA y de tener un embarazo no deseado. Asimismo, la violencia contra las mujeres interactúa con diversas variables como lo son etnia, edad, pobreza, preferencia sexual y discapacidad, las cuales incrementan la vulnerabilidad de estas mujeres. La violencia de género también se perpetúa en el ejercicio de la ciudadanía. A raíz de la violencia sexista al seno de la sociedad,  en las instituciones de acceso y procuración de justicia  e incluso del personal de salud, las mujeres suelen ser revictimizadas al momento de denunciar la violencia sufrida. El Estado, ya sea por acción u omisión muchas veces juega un papel primordial en propiciar la violencia contra las mujeres.

De igual manera, en el marco del crimen organizado, las mujeres tienden a sufrir el conflicto de manera distinta que los hombres. Pues  además de sufrir las consecuencias tradicionales del conflicto, también son sometidas a mayores niveles de violencia sexual como lo son: la prostitución forzada, violación y  trata de personas[6].

Como se mencionó con anterioridad, el feminicidio es la expresión más extrema de la violencia en contra de las mujeres y se define como: el acto de privar de la vida a una mujer por razones de género[7]. Recordemos  también que no todos los homicidios de mujeres son feminicidios. Pese a que México cuenta con un tipo penal específico para este delito, los protocolos de actuación, investigación y atención a víctimas siguen sin aplicarse. Aún existe una violencia machista en las instituciones que no permite llevar a cabo la investigación con perspectiva de género. Además, México es de los pocos países de la región que no cuenta con estadísticas oficiales de feminicidio, lo cual resulta preocupante puesto a que gracias a la sociedad civil se sabe que es un delito recurrente. Es fundamental contar con diagnósticos certeros que permitan visualizar la problemática, para implementar estrategias adecuadas que combatan la violencia feminicida.

México cuenta con diversos mecanismos internacionales y nacionales para combatir la violencia en contra de las mujeres. Ejemplo de ello es la firma y ratificación de los tres instrumentos  internacionales más destacados sobre el tema: la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW), La Convención para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer ( Belém do Pará) y el Estatuto de Roma, el cual crea la Corte Penal Internacional y reconoce la violencia sexual como crimen de lesa humanidad y de guerra en determinados contextos, incluyendo la esterilización forzosa, el embarazo forzado, la violación y la esclavitud sexual. Por consecuente, México se vio obligado a modificar y armonizar su legislación interna, sin embargo ello no ha sido suficiente para garantizar la autonomía física de las mujeres[8].

La autonomía física de las mujeres es esencial para alcanzar la plena igualdad sustantiva entre hombres y mujeres. Poner fin a la violencia de género, es fundamental para verdaderamente empoderar a las mujeres en nuestro país y eventualmente lograr la completa autonomía de las mujeres. Lamentablemente, México es un país donde el machismo aún se encuentra arraigado en las familias, comunidades y la sociedad en general. Dicho problema tradicionalmente ha sido invisibilizado y normalizado a causa de  las estructuras socialmente construidas de lo que es ser hombre o mujer. Es importante mencionar que la subordinación que viven las mujeres en la esfera privada y pública, es de carácter estructural, por lo que resulta sumamente difícil romper con los estereotipos binarios de género y la violencia que éstos perpetuán. Es fundamental analizar la vulnerabilidad de las mujeres y niñas en nuestro país, tanto en la esfera pública como  en la privada; adoptar medidas de prevención frente a la discriminación y violencia que viven las mujeres; estandarizar protocolos y criterios de investigación y actuación; capacitar con perspectiva de género a las autoridades encargadas de la prevención, sanción y acceso a la justicia; acabar con la impunidad que propicia la repetición de feminicidios y demás crímenes en contra de las mujeres; garantizar una adecuada atención a víctimas y a sus familiares; y educar a la población en la materia para garantizar la no repetición.[9]

 

Fuentes:

Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en Observatorio de igualdad de género de América Latina y el Caribe (OIG), El salto a la autonomía, de los márgenes al centro, Informe anual 2011, , en: http://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/3931/1/S2011102.pdf.

Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), ¿Qué Estado para  qué Igualdad?  2010, pág. 23, en: http://www.cepal.org/publicaciones/xml/6/40116/Que_Estado_para_que_igual....

INMUJERES, Sistema de Indicadores de género, violencia 2014, en: http://estadistica.inmujeres.gob.mx/formas/link_ind_g.php?menu1=4&IDTema....

Ley General de acceso de las Mujeres a una Vida libre de violencia, artículo 21ª, DOF, México, 2007, en: http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LGAMVLV_171215.pdf.

Organización de las Naciones Unidas, Objetivos de Desarrollo  del Milenio, Informe de 2005 pag. 114, en: http://millenniumindicators.un.org/unsd/mi/pdf/MDG%20BOOK_SP_new.pdf.s familias, ﷽﷽﷽﷽rnres y niñas , 2011, Observatorio de igualdad de gar u caboir la violencia en contra de las mujeres. Ejemplos d

Reyes Retana, María José  El impacto del crimen organizado en mujeres y niñas , El Universal, 2016, enhttp://www.eluniversal.com.mx/blogs/observatorio-nacional-ciudadano/2016....

Reyes Retana, María José, Femincidio: ¿Figura Necesaria?, en El Universal, 19 de agosto 2016, en: http://www.eluniversal.com.mx/blogs/observatorio-nacionalciudadano/2016/... necesarias familias, ﷽﷽﷽﷽rnres y niñas , 2011, Observatorio de igualdad de gar u caboir la violencia en contra de las mujeres. Ejemplos d

UNAM y secretaria de Gobernación. El costo de a Violencia contra las mujeres en México, 2016, en: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/184345/El_costo_de_la_violencia_contra_las_mujeres_en_Mexico_-_oct_2016.pdf.

 

María José Reyes Retana Fernández

@maggierrf @ObsNalCiudadano

[1] Organización de las Naciones Unidas, Objetivos de Desarrollo  del Milenio, Informe de 2005 pag. 114, en: http://millenniumindicators.un.org/unsd/mi/pdf/MDG%20BOOK_SP_new.pdfs familias, ﷽﷽﷽﷽rnres y niñas , 2011, Observatorio de igualdad de gar u caboir la violencia en contra de las mujeres. Ejemplos d

[2] Organización de las Naciones Unidas, Objetivos de Desarrollo del Milenio, Informe 2005.

[3] Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), ¿Qué Estado para  qué Igualdad?  2010, pág. 23, en: http://www.cepal.org/publicaciones/xml/6/40116/Que_Estado_para_que_igual...

[4] INMUJERES, Sistema de Indicadores de género, violencia 2014, en: http://estadistica.inmujeres.gob.mx/formas/link_ind_g.php?menu1=4&IDTema...

[5] UNAM y secretaria de Gobernación. El costo de a Violencia contra las mujeres en México, 2016, en: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/184345/El_costo_de_la_vio...

[6] María José Reyes Retana, El impacto del crimen organizado en mujeres y niñas , El Universal, 2016, enhttp://www.eluniversal.com.mx/blogs/observatorio-nacional-ciudadano/2016...

[7] Ley General de acceso de las Mujeres a una Vida libre de violencia, artículo 21ª, DOF, México, 2007, en: http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LGAMVLV_171215.pdf

[8] CEPAL en Observatorio de igualdad de género de América Latina y el Caribe (OIG), El salto a la autonomía, de los márgenes al centro, Informe anual 2011, , en: http://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/3931/1/S2011102.pdf

[9] María José Reyes Retana, Femincidio: ¿Figura Necesaria en El Universal, 2016, en: http://www.eluniversal.com.mx/blogs/observatorio-nacionalciudadano/2016/... necesaria

El Observatorio Nacional Ciudadano es una organización de la sociedad civil que vincula a las organizaciones civiles para potenciar su incidencia en las políticas y acciones de las autoridades.
 

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