Más Información

No hay esperanza de convencer al PT y PVEM en reforma electoral, insiste Monreal; “veo difícil que cambien su opinión”, dice

Oposición en el Senado anuncia voto a favor de eliminar “pensiones doradas” de exfuncionarios; condena “ingresos exorbitantes”

Sheinbaum analiza medidas para evitar alza en gasolina ante volatilidad del petróleo; todavía hay gasolina que se importa, aclaró

En marcha del 8M, Ivanna de 9 años exige sentencia para su violador; “las niñas no se tocan, no se violan, no se matan”, exigen

Marcha del 8M, en consignas y carteles; “estar viva no debería ser un logro”, expresan las asistentes

Detienen a nueve hombres por causar destrozos en edificio de Gobierno de CDMX; eran ajenos a la marcha del 8M
justiciaysociedad@eluniversal.com.mx
San Cristóbal de las Casas, Chis.— A las 9:00 horas, cientos de maestros estaban listos para bloquear los dos principales accesos de la capital del estado, Tuxtla Gutiérrez, pero no lo consiguieron al ser desalojados por elementos de la Policía Federal y oficiales estatales que empezaron a disparar bombas de gas lacrimógeno.
Eran más de 3 mil docentes y estudiantes que se repartieron en dos grupos para bloquear las salidas de la capital hacia San Cristóbal de las Casas y la que enlaza a la capital del país, pero cuando intentaron cerrar las vías, los helicópteros de la policía sobrevolaron, mientras que agentes dispararon balas de goma y gas lacrimógeno.
Los maestros, hombres y mujeres, emprendieron la huida, pero antes habían sido advertidos por los mandos policiacos que no podían quedarse en los puntos que querían bloquear.
Durante cuatro horas, los profesores y agentes de la policía intercambiaron proyectiles y desde las ventanas, las familias se acercaban a ver la refriega, pero sólo algunas se atrevían a abrir sus puertas para permitir el ingreso de maestros, mientras que otros obsequiaban frutas, refrescos y lienzos con vinagre para soportar las molestias del gas lacrimógeno.
“No se corran, compañeros”, “¡aguas!”, gritaban algunos cuando veían surcar las bombas de gas lacrimógeno que pasaban rasantes, mientras que desde los helicópteros daban vueltas entre los grupos que se enfrentaban. A la altura de un supermercado, en la salida a la capital del país, una joven maestra grababa con su teléfono un mensaje en vivo para decir que se encontraba bien. “Para todas las personas que han preguntado, ¿cómo estoy?, les digo que estoy bien”.
Frente al hospital Gilberto Gómez Maza un grupo de profesores hacía frente a los agentes y más de una decena de maestros, en vez de huir, caminaba hacia los oficiales, pero en un momento los docentes no pudieron seguir porque se asfixiaban con el gas.
En la refriega se dijo que las maestras Blanca Nelly Agustín Argueta, de Huehuetan; Verónica Vilches Espinosa, de Tuxtla Gutiérrez, y Juana María Solís Gómez, de Chiapa de Corzo, habían resultado heridas y trasladadas al hospital. Dos maestros más que se desconoce su identidad resultaron con lesiones en la mano y otro en el ojo derecho. A las 15:00 horas, un grupo de enfermeros de la Secretaría de Salud, de San Cristóbal de las Casas, salía hacia Tuxtla Gutiérrez, para brindar atención a los maestros heridos.
El número de maestros que resultaron intoxicados por los gases lacrimógenos era desconocido. En Oxchuc a las 15:00 horas, los habitantes cerraron la carretera en apoyo de los profesores; en Las Margaritas, padres de familia y estudiantes, tomaron supermercados y la alcaldía.
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]








