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El ex líder del Cártel del Golfo, Mario Cárdenas Guillén, El M-1, fue trasladado al penal de Hermosillo, Sonora, por lo que un juez federal desechó el juicio de amparo promovido por el capo para exigir que cesaran los actos de tortura, malos tratos y hostigamiento, que presuntamente sufría en el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 1, conocido como El Altiplano.
La resolución dictada por el Juez Primero de Distrito en Materias de Amparo y de Juicios Federales del Estado de México, Victorino Hernández Infante, quedó firme durante los primeros días de diciembre, debido a que la defensa de Mario Cárdenas —hermano de Osiel Cárdenas Guillén, ex fundador del Cártel del Golfo y actual testigo protegido del sistema de justicia en Estados Unidos— no impugnó la resolución emitida por el juzgador federal.
El mismo Juez de Distrito desechó un segundo juicio de amparo interpuesto por Mario Cárdenas Guillén en contra del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social (OADPR) por su traslado de El Altiplano al penal federal de Hermosillo, Sonora, puesto que el narcotraficante tamaulipeco se desistió de esa segunda impugnación.
EL UNIVERSAL informó el pasado 10 de octubre que el capo originario de Tamaulipas ocupaba la celda 19 en el penal federal de máxima seguridad de El Altiplano al momento de la fuga de Joaquín El Chapo Guzmán, por lo que era el residente más cercano a la celda 20, de la que se escapó el 11 de julio.
En su momento, Mario Cárdenas Guillén argumentó que temía por su vida, ya que en el Cefereso Número 1 le proporcionaban alimentos en mal estado y en recipientes sucios, lo que a su vez le provocaba dolor de estómago; mientras se encontraba internado en El Altiplano, denunció que no le permitían dormir, pues el foco de su celda permanecía encendido las 24 horas del día, por lo que solicitó al juez de amparo suspender de manera inmediata todos los malos tratos.
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