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politica@eluniversal.com.mx
San José.— Una pareja hondureña que residía en México y que cayó presa la semana pasada recurrió a un amplio menú de ardides para atraer a niñas de Honduras y convencerlas de que se dejaran fotografiar en supuestas actividades de modelaje, pero con el objetivo real de ofrecerlas como mercancía sexual en el mercado mexicano de pornografía infantil y explotación sexual comercial y sacarlas de su país de origen.
La información fue revelada ayer por el Ministerio Público (MP) o Fiscalía General de Honduras a EL UNIVERSAL. Aunque esa institución reveló inicialmente el sábado anterior que los detenidos el jueves pasado en Honduras por la operación criminal de pornografía infantil y explotación sexual son un hombre y una mujer nacidos en México, ayer aclaró que Luis Alexánder Pérez, de 25 años, y Alicia Marleny Amador, de 26, son hondureños, pero residentes en suelo mexicano.
“El modo de operar de esta pareja era que bajo engaño sometían a las menores a realizar sesiones fotográficas y posteriormente eran promovidas a través de las redes sociales a cambio de dinero”, precisó el MP en un recuento de hechos entregado a este diario.
La pareja fue detenida en el municipio de Santa Cruz de Yojoa, en el departamento de Cortés, del noroccidente de Honduras, fronterizo con Guatemala y estremecido por las operaciones de mafias de narcotraficantes, tratantes de personas y otras ramificaciones de la delincuencia organizada transnacional.
Una fuente de la Fiscalía reveló a este diario que Pérez y Amador intentaron reanudar una actividad criminal que desplegaron en otras oportunidades en Cortés, para reclutar a niñas hondureñas y, con engaños a sus familias o con la complicidad de los progenitores previo pago de dinero, llevarlas a México para su explotación sexual y pornografía infantil.
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