Más Información

Falla en escaleras eléctricas provoca caída de usuarios en estación Miguel Ángel de Quevedo; hay al menos 11 lesionados

"Capitán Sol", pieza clave en red de huachicol fiscal que sigue prófugo; era enlace de los hermanos Farías, acusa testigo

Sheinbaum envía cartas a gobernadores sobre colaboración con agencias de EU; tienen que cumplir con la ley "sí o sí", insiste

"Queremos regresar a Banamex al lugar que merece", dice Chico Pardo tras cambios; Edgardo del Rincón es el nuevo director general
Padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa recibieron cinco meses después de la desaparición en Iguala, llamadas de los teléfonos celulares de sus hijos, por lo que la Procuraduría General de la República (PGR) realizó la geolocalización de los aparatos.
De acuerdo con la averiguación previa a la que tuvo acceso EL UNIVERSAL, el 9 de febrero de 2015, familiares de Jorge Aníbal Cruz Mendoza recibieron una llamada telefónica proveniente del celular del normalista.
Meses antes, el 19 de octubre de 2014, los familiares de Aníbal se percataron que el celular Sony última generación del estudiante estaba conectado a la aplicación WhatsApp, según consta en la averiguación previa de más de 53 mil hojas.
“Jorgito eres tú”, fue lo primero que dijo uno de sus familiares al ver que la llamada la recibían del celular de Jorge.
Una voz masculina fue tajante: “No”.
“Les pido que lo entreguen”, dijo el familiar del normalista.
“Yo no soy”…colgaron.
La intriga envolvió a la familia y decidieron marcar.
“Jorge eres tú”, de nuevo la pregunta.
“Con quién quiere hablar”…colgaron.
La madrugada del 27 de septiembre de 2014, Felipe Rodríguez Salgado “El Cepillo”, jefe de sicarios, ordenó a Patricio Reyes Landa “El Pato”, terminar con la vida de los normalistas y quemar cualquier evidencia, incluidos los celulares, en el basurero de Cocula.
ahc
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]









