Aristóteles, 2400 años después, sigue vigente en su teoría de la relación del amo y el esclavo. Hoy, la protagonizan vergonzosamente Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum.

Él no le tienen ninguna consideración. Deferencia. Respeto. La abusa. La desvaloriza. La exhibe. La rebaja. En público. Sin medida. Sin recato. Sin miramientos. Para cubrirse. Sobrevivir. Evitar el llamado a rendir cuentas.

Sin ningún rubor ni cuidado, la desempodera. Despodera. Bulea. Despersonaliza. Sobaja. Margina. La aparta. La atropella, siendo la persona política más importante del país. La reduce a ciudadana. Súbdita. Subordinada. Empleada.

El ex presidente Andrés Manuel López Obrador es un auténtico usurpador. Golpista. Impostor. Ladrón. Canalla. Se apropia del poder. Lo toma indebidamente. Hace el papel que no le corresponde. Él mismo aporta sobrados testimonios que dan soporte a esta afirmación. No es adjetivación.

AMLO abusa. Agrede. Humilla a la presidenta porque ella se lo permite. Inconsciente o anuente, hasta se lo agradece. Defiende que se entrometa donde ya no debe. Sin dignidad. Principios. Ética. Deberes. Es incapaz de rechazar el injerencismo de un espantapájaros, metiche. Al tiempo que rechaza con ardor el que ve venir de Estados Unidos.

La de López Obrador y Sheinbaum es una relación política enfermiza. Viciada. Tóxica. Indecorosa. Sadomasoquista. Inaceptable. Que indubitablemente se refleja. Impacta. Lastima la vida pública nacional. Él goza mandándola. Ella disfruta obedeciéndolo.

Si ese trato insano. Perverso. Despreciable. Inadmisible hacia la presidenta se ve clara. Abierta. Frecuentemente, ¿cómo será en privado, conociendo el autoritarismo y el mal carácter que caracteriza al ex presidente?

Claudia Sheinbaum debe el cargo a los millones de ciudadanos que sufragaron por ella en 2024 para llevarla a la primera magistratura de la Nación. Nadie se lo recuerda. Le pasa por alto. No le importa. O lo sabe y, aun así, se le somete. Desvoluntarizada, se entrega en su defensa. Lo encubre.

La votación que respalda su triunfo, más que las mañaneras. Las encuestas a la carta. Sus epígonos, la compromete con la sociedad toda. Incluso con quienes votaron en su contra o no ejercieron ese derecho. La soberanía. El consenso que detenta, aunque AMLO la haya designado mediante el “dedazo” como su relevo, deviene de la gente.

Su obligación es ejercer todo el poder que conlleva su cargo para decidir en función de la población. Aunque se equivoque. Nada la obliga a atender a la conveniencia. Capricho. Intereses del hombrecillo ruin. Infame, que soñaba con la trascendencia a la Historia y está a nada de terminar en una mazmorra.

El filósofo griego postuló desde la Antigüedad que la relación amo-esclavo es natural. Jerárquica. El primero posee la capacidad del razonamiento. En tanto, el segundo es un portador de fuerza. Carece de la facultad intelectiva.

Con matices, esas premisas se aproximan a la pareja AMLO-CSP.

El vínculo entre el amo y el esclavo, de acuerdo con Aristóteles, siempre se apoya en esos factores. En él incide considerablemente la potencia física. La coacción. El poder, derivable de distintas situaciones. Al apelar a estos, junto con la inteligencia, uno se imponer al otro. Uno manda. El otro obedece.

En la dupla de poder, uno legal; el otro ilegal, que forman el ex presidente y la presidenta, podrían encontrarse. Rastrearse algunas similitudes con ese planteamiento.

La asimetría débiles-poderosos, en la que pocas veces se da la compasión y la solidaridad, ha regido a la Humanidad en todos los tiempos. En todos los lugares. Hoy, se define esencialmente por el dinero, elemento que hace asequibles todos los demás para mantener una realidad que apunta a eternizarse.

En el Libro I de su Política, el gran pensador, que como pocos es antiguo y actual. Leído y leíble en todos los idiomas, sostiene la idea de que, desde el nacimiento, algunos seres humanos no son aptos para gobernarse a sí mismos porque les falta la voluntad racional propia del desarrollo pleno.

La diferencia central que establece entre el amo y el esclavo, que lleva a la que hay entre el ser humano y el animal es, para El Estagirita, la que se reconoce entre el alma y el cuerpo. Una con capacidad cognitiva; el otro, útil para el trabajo físico, que ejecuta bajo la dirección del hombre libre.

A dos años de que asumió el cargo. Por las múltiples. Reiteradas pruebas que ha dado. Muchas de las cuales han sido y obedecen a la necesidad. Inclinación. Obligación de proteger a los narcopolíticos, Claudia Sheinbaum se ve sujeta. Atada. Amarrada. Esclavizada a una dirección intelectual. La de la mente torcida. Abusiva. Siniestra. Perversa, de Andrés Manuel López Obrador.

Dice Aristóteles que las posesiones constituyen una serie de instrumentos para vivir y que, en ese sentido, el esclavo es uno de ellos. Lo ubica, propiamente, en el status de una cosa sin alma. De una herramienta. Que no se pertenece a sí misma y, por lo tanto, es una extensión de su dueño, que la utiliza para asegurar su subsistencia. Su vida.

Ese paralelismo politológico se aprecia en el realismo de hoy. Lo exhiben AMLO y CSP en su patológica relación. Es susceptible de documentarse. Argumentarse. Fundamentarse en no pocas decisiones de la presidenta, enfocada en cuidar. Encubrir. Salvaguardar la supervivencia y la existencia de Andrés Manuel López Obrador. Sus hijos. Su partido. Sus correligionarios narcos y a ella misma.

Como él ve. Presiente. Siente. Sabe que lo acechan mil peligros por todas las maldades. Crímenes que cometió y que es insuficiente cuanto ella hace a pesar de poner todo su esmero, decide volver a la política. Contra las afirmaciones que tantas veces hizo.

Sus intentos de regresar abierta. Decidida. Decisivamente, han sido vulgares. Torpes. Grotescos. Dignos de befa. Sueña. Piensa. Cree. Está convencido de que todavía tiene el poder de antes y que su atrevimiento. Sus palabras. Sus apariciones en público, que no son otra cosa que preocupación. Miedo. Pavor. Terror, bastan para arreglar las cosas a su modo.

Asumiéndose como defensor de sí mismo y de sus hijos, primero lo hizo, a 14 meses de haberse ido para “La Chingada, con motivo de la publicación de su libro "Grandeza”, un mamotreto lleno de imprecisiones, falacias y sandeces.

Volvió a dar señales de vida en X, luego de la Operación Resolución Absoluta, que desplegó Estados Unidos en Caracas para extraer a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores. Cínicamente, le recordó al presidente Trump la máxima de Don Benito Juárez: “El respeto…”.

“Saldría para defender la democracia (…) para defenderla (a la presidenta) si hay intentos de golpe de Estado; si la acosan, salgo (…) saldría a la calle para defender la soberanía de México”, amenazó el hablantín, mentiroso. Embustero, al verse más cerca del asadero.

La semana pasada, incurrió en la impudicia de rechazar el injerencismo que todos los morenistas ven en Estados Unidos para limpiar a México de ellos, considerados narcopolíticos. Terroristas.

El cara dura que desgobernó México directamente por seis años y que sigue en esa línea por complacencia de Claudia Sheinbaum, “ayudándola”, piensa que surtiendo de ofensas e improperios al gobierno norteamericano. Minimizando al presidente Donald Trump, los va a contener. Los enfurecerá más por su descaro. Seguirán adelante con las investigaciones con las que algún día lo llevarán al banquillo de los acusados.

La autorización tácita que públicamente le da Claudia Sheinbaum a su antecesor para retornar a su perniciosas política injerencista e intervencionista, anulándola en su toma de decisiones, permiten descartar que le pondrá alguna objeción. Distancia. Que mostrará algún enojo. Incomodidad. Que le hará algún reproche.

De donde se sigue que sólo cabe esperar que estos y su respectivo castigo vendrán. Tarde o temprano, desde Estados Unidos. Contra él, con toda seguridad. Contra ella…

Línea de Fuego

La conquista de todas diputaciones de mayoría que se diputaron el fin de semana en Coahuila, no se llama PRI. Ni “Alito”. Ni Manolo. Ni Doctor Mentira. Se llama conciencia ciudadana, que votó con (no por) el partido con el que podía arrollar a Morena. Ellos no pueden arrogarse el triunfo. Ni Ariadna Montiel quejarse de supuestas irregularidades. Tampoco Ricardo Monreal tiene cara para afirmar con tamaño cinismo que fue una elección de Estado. La gente barrió con todos. Al PRI sólo lo utilizó. Como tantas veces ha sido al revés. Y prepárense, tomboleros y acordeoneros, porque es apenas el principio de lo que una pequeña parte de los electores les anuncia para 2027. Los van a mandar, junto con el D(Andy) --¡qué a tiempo se zafó!--, donde habita el miserable más grande de la Historia que haya malnacido en este país. Si es que para entonces sigue ahí y no tras las rejas en Estados Unidos, ¡claro!... Salvador Guerrero Chiprés se ufana de que México sea la Ciudad más vigilada del Continente por los miles de cámaras que tiene instaladas. Sería mejor que presumiera que nadie observa a la ciudadanía. Implicaría que hay más seguridad y que no se tienen que hacer gastos tan onerosos en esos equipos… Digna de elogio, la demanda del PAN ante la Corte Penal Internacional contra AMLO. Si no es genocida por comisión, pocos dudarían que sí lo es por omisión. Connivencia. Corrupción… La ideota de César Cravioto se puede considerar verdaderamente idiota. Es un síntoma claro de que los morenistas ya no tienen argumentos para responder. Dejar de usar el micrófono como único instrumento para ejercer el poder, no es ya una idea que no se considere en el gobierno federal, dada su ineficacia e, incluso su inconveniencia. Son más las reacciones negativas que las positivas las que genera. Con eso, se le podría acabar el hueso al gran sabueso… Pese a sus pifias y excesos, es de desear que a Clara Brugada le salga bien todo lo que hizo mirando al Mundial... ¿Dónde están las autoridades para someter a los violentos y rijosos profesores de la CNTE, que hacen cuanto daño quieren en propiedad ajena y no son capaces de ponerlos en orden?... Buenos pa´nada. No apoyan a la presidenta. Son totalmente incapaces para resolver nada. Mario Delgado, porque, según sus allegados, ya está “mentalizado” con la certeza de que se lo llevarán y de que su vida terminará en prisión; Rosa Isela Rodríguez, quien confiesa sus enormes limitaciones para tratar de llegar a la gubernatura de San Luis Potosí, y Martí Batres, que en su momento será advertido de que no será presidenciable jamás pese a sus grillas baratas. Lo tienen agarrado...

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