La reciente apuesta de Miguel Torruco que le dejó una ganancia de 20 mil pesos, nos recuerda algunas otras apuestas que se han lanzado algunos políticos, principalmente en partidos de futbol.

Como es costumbre, a finales de 2016, el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez “El Bronco”, lanzó una apuesta al jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, por el partido Tigres-Pumas.

El mandatario estatal apostó la entrega de 20 sillas de ruedas, y el jefe de gobierno capitalino aceptó.

En otra ocasión, Mancera perdió una apuesta con El Bronco y tuvo que pagar el 30% de su sueldo para comprar juguetes para niños. Esa vez, los Tigres ganaron 4 goles a 2 a Pumas en serie de Penales.

El clásico regio también fue motivo de apuesta por parte de dos diputados federales priistas en octubre de 2016. Los legisladores Daniel Torres, fan de Monterrey, y Juan Manuel Cavazos, aficionado de los Tigres, apostaron a que quien perdiera apoyaría con la reforestación de tres plazas con 100 árboles en su natal Nuevo León.

El ánimo futbolero se ha dado en otros años. Como en diciembre de 2015, cuando se disputó la final de futbol entre Tigres y Pumas.

En ese año, la diputada Brenda Velázquez (PAN) fue la promotora de las apuestas. Con sus correligionarios de bancada acordaron donar 10 sillas de ruedas a asociaciones civiles en sus respectivos estados.

Algunas de las apuestas, se parecen más como retos entre políticos. Como el reciente en el que se vieron involucrados el presidente de Morena, Andrés Manuel López Obrador y el gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes. Y es que el mandatario veracruzano acusó al tabasqueño de haber recibido dinero del ex gobernador también de Veracruz, Javier Duarte, ahora prófugo de la justicia.

López Obrador apostó que si Miguel Ángel Yunes demostraba con documentos sus dichos, el tabasqueño renunciaba a la política. El reto quedó abierto y hasta ahora no se ha conocido pruebas de que el presidente de Morena haya recibido dinero de Duarte.

Otro político que gusta de las apuestas es el ex city manager de Miguel Hidalgo, Arne aus den Ruthen, quien en 2015, siendo candidato independiente a la Miguel Hidalgo, apostó con su adversaria del PAN y a la postre ganadora de la elección, Xóchitl Gálvez, ponserse públicamente la camiseta del equipo ganador del juego en aquel año entre Pumas de la UNAM contra el Cruz Azul. El ahora líder del Movimiento Antigandalla tuvo que ponerse la casaca de la Máquina.

El mismo Arne, apenas en febrero pasado y a raíz de un polémico bono que recibieron los legisladores federales, lanzó un desafío al panista Jorge Triana a regersar su bono a cambio de un departamento; Triana mostró días después los recibos de la devolución pero pidió a Ruthen donar 150 mil pesos para rehabilitar una escuela.

cev

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