El complot de la yerba

Equipo que incluye a ex mandatarios, activistas e intelectuales es un motor contra políticas represivas sobre el consumo del estupefaciente

Nación 29/11/2015 00:16 José Luis Pardo y Alejandra S. Inzunza Actualizada 03:44

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Políticos, intelectuales, jueces, académicos y activistas se han pronunciado en los últimos años en contra de la política prohibicionista frente al consumo de la marihuana.

Las trágicas consecuencias del narcotráfico y la lucha por el ejercicio de las libertades individuales han impulsado alternativas al modelo vigente desde hace casi medio siglo: la marihuana empieza a romper la clandestinidad de las drogas en América: Uruguay, Colombia, Brasil, Estados Unidos y ahora México —con la reciente e histórica decisión de otorgar amparo a cuatro personas para su consumo recreativo— , son sólo algunos ejemplos.

¿Cómo se gestó la rebelión antiprohibicionista que hoy ya marca una tendencia? En la serie de televisión Narcos, basada en la vida del traficante colombiano Pablo Escobar, el ex presidente César Gaviria es retratado como héroe desesperado en su lucha contra los narcóticos y el terrorismo de los cárteles. A lo largo de 10 capítulos se revive los estragos de Escobar durante su gobierno: explotó un avión de Avianca con 107 pasajeros, luchó contra extradiciones de capos de la droga a Estados Unidos, secuestró periodistas y miembros de la clase política, mató jueces y construyó su propia cárcel a cambio de “paz”.

Gaviria fue uno de los presidentes que más sufrió los estragos de la guerra contra las drogas. Una vez fuera del poder, buscó una política alternativa ante el fracaso del prohibicionismo. Hace seis años se reunió con los ex presidentes de México y Brasil, Ernesto Zedillo y Fernando Henrique Cardoso, con la idea de que el mundo viera los costos de la política antidrogas vigente. Fundaron la Comisión Latinoamericana de Política de Drogas —con otros 17 activistas e intelectuales— y tres años después le cambiaron el nombre por Global, cuando figuras europeas y africanas se sumaron a la causa.

La Comisión Global de Política de Drogas (GDPC) es el principal motor contra la política represiva. Recomienda reformas sustanciales al régimen mundial de prohibición de narcóticos como alternativas al encarcelamiento, despenalización del consumo, mayor enfoque de salud pública al uso de drogas y experimentación de regulaciones legales. La marihuana, dicen, sólo es el primer paso.

¿Llegó la hora de acabar con el prohibicionismo? Domingo te presenta esta semana la historia completa de cómo se gestó esta vanguardia.

 

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