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“Al PAN le afloró el priísmo y se corrompió”

El ex gobernador confía en que Anaya acabe la corrupción en el partido

Francisco Ramírez Acuña, ex secretario de Gobernación (ARCHIVO. EL UNIVERSAL)
Nación 12/09/2015 01:17 Jorge Ramos Pérez Actualizada 04:18

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El ex secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, admite que al panismo le emergió el pequeño priísta que todos llevan dentro y asumieron vicios del estilo del Revolucionario Institucional.

De cara a la llegada de Ricardo Anaya Cortés como presidente del PAN, el ex gobernador de Jalisco señala que hubo poca participación de panistas por el recelo que causa el mismo partido.

¿Va a fracturarse más al PAN?

—No lo veo así, de hecho hablamos que los relevos en todo el país sean sin fracturas. Estoy consciente de que se tienen los vicios que no se tenían antes y que de manera irresponsable nos llevó a tener condiciones lamentables.

¿Acción Nacional se priizó o se plegó al poder?

—El PAN se corrompió. Ni se priizó como tal ni se plegó al poder. Dejamos de tener prácticas panistas porque algunos pensaron que íbamos a mantener el poder hasta el fin de los siglos. Dejamos de hacer lo que nos enseñaron los fundadores del partido y nos corrompimos. Por eso en algunas partes tenemos señalamientos por servidores públicos que han salido de Ac ción Nacional y que han cometido diversas irregularidades.

¿Corromperse no es priizarse?

—Si lo manejamos en la ecuación que señalas, evidentemente es priizarse. Si damos por entendido que el PRI es sinónimo de corrupción, de abandono del ciudadano, pues evidentemente esa era la conducta que políticamente se conocía en México y que realizaba el PRI. Desde ese punto de vista es válido tu comentario.

¿Y de verdad el blanquiazul no se plegó al poder?

—No creo que el partido se haya plegado al poder como institución. Más bien los panistas en los espacios que gobernaron se fueron al ejercicio del poder y se abandonó por completo la tarea partidista o algunos miltantes les gustó de más el poder, entonces pensaron en ejercerlo de otra forma a través de los controles ciudadanos.

¿Les surgió el pequeño priísta que todos llevan dentro?

—Sí, claro. Por supuesto. Es algo que en su momento se vio, el panista no sólo era un pecador estándar como decía Efraín González Morfín, sino que sí, llegó a aflorar ese priísta y entonces es como hoy andamos en problemas de señalamientos de corrupción fuerte contra algunos miembros del partido.

¿Ricardo Anaya garantiza combatir este tipo de perfil?

—Yo creo que Ricardo Anaya podrá iniciar las tareas, precisamente para perseguir los temas de corrupción en el partido y poderlos poner en su lugar. En el caso de Luis Alberto Villarreal, creo que se debe abrir una investigación seria y a fondo desde el propio seno del partido, en donde no lo quiso hacer Gustavo Madero; estimo que con el mandato de Anaya se hará.

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