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En un último acto importante como presidente, Barack Obama redujo el jueves las sentencias de 330 reos federales condenados por delitos relacionados con drogas, llevando a un cierre culminante su esfuerzo por corregir lo que calificó como una injusticia sistemática.
Con su último ofrecimiento de clemencia, Obama llegó a 1.715 conmutaciones de sentencia otorgadas, más que cualquier otro presidente en la historia de Estados Unidos, dijo la Casa Blanca. Durante su presidencia, Obama ordenó la liberación de 568 prisioneros que habían sido sentenciados a cadena perpetua.
"Él quería hacerlo. Él quería la oportunidad de considerar a tantos como pudiera para proporcionar alivio", dijo en una entrevista en su oficina de la Casa Blanca Neil Eggleston, asesor de Obama en la residencia presidencial. "Él vio la injusticia en las sentencias que fueron impuestas en muchas situaciones, y él tenía un fuerte punto de vista de que la gente merece una segunda oportunidad", agregó.
Para Obama, fue la primera ocasión que planeó ejercer sus poderes presidenciales de una manera significativa. Al mediodía del viernes, Obama estará con el presidente electo Donald Trump mientras su sucesor es investido y llega a su fin el capítulo de Obama en la historia.
Mientras Obama emitía sus conmutaciones, la Casa Blanca era mayormente desalojada para abrir paso a Trump. En medio de sus últimas tareas, el poco personal que aún permanecía en la Casa Blanca estaba empacando sus pertenencias y eran retiradas las fotografías de Obama de muros y corredores del ala de oficinas ejecutivas.
El último cúmulo de conmutaciones —más que en cualquier otro día en la historia del país— fue la culminación del esfuerzo del segundo período presidencial de Obama para tratar de remediar las consecuencias de décadas de onerosos requerimientos de sentencia que, dijo él, habían puesto en prisión a miles de delincuentes vinculados con drogas durante demasiado tiempo. Obama solicitó reiteradamente al Congreso que aprobara un cambio más amplio a la justicia penal, pero los legisladores nunca actuaron.
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