Apenas el principio

La encuesta del Grupo de Diarios América (GDA) de personajes y noticias nos permite hacer balance del año que culmina y trazar escenarios para el futuro

Mundo 18/12/2016 01:38 Michael Shifter Actualizada 04:25

Como ya es tradición, la encuesta del Grupo de Diarios América (GDA) de personajes y noticias nos permite hacer balance del año que culmina y trazar escenarios para el futuro. Esta reflexión es hoy prácticamente una necesidad, dada la profundidad de los cambios que trajo 2016. El epicentro de este sacudón de alcance global ha sido la sorprendente victoria de Donald Trump sobre Hillary Clinton.

El multimillonario y estrella de reality TV supo conectar con el deseo de cambio de una parte importante de la sociedad estadounidense. Con un discurso de enfrentamiento, a veces abiertamente racista y desagradablemente sexista, Trump puso de cabeza las nociones tradicionales sobre cómo debe comportarse un aspirante a la presidencia de Estados Unidos.

La llegada de Trump a la Casa Blanca también abre interrogantes para América Latina, y la perspectiva de cambios en el vínculo con Washing-
ton. A lo largo de la campaña Trump estigmatizó a los inmigrantes, especialmente los de origen mexicano, prometió construir un muro en la frontera sur de EU y expulsar a millones de inmigrantes, y dijo querer renegociar el TLCAN, tratado de libre comercio que representa más de 80% del comercio exterior mexicano. También anunció el final del TPP, tratado comercial negociado durante años por Barack Obama que incluía a más de 40% del PIB global y a varios países latinoamericanos. Cuánto de sus promesas electorales podrá —o querrá— aplicar Trump es aún un misterio y existen algunos indicios de que será más pragmático como presidente que como candidato. Pero las dudas son muchas más que las certezas.

Tal como señala la encuesta GDA en sus proyecciones de temas relevantes para 2017, el triunfo electoral de Trump es significativo también porque forma parte de una tendencia global hacia el ultranacionalismo, el proteccionismo y el rechazo al orden liberal occidental vigente desde el fin de la Segunda Guerra mundial. La victoria de Trump, la negativa de la mayoría de Europa a acoger a los refugiados de Siria, el Brexit y el ascenso de la ultraderecha en Francia marcan el inicio de esta nueva etapa. Angela Merkel, la canciller alemana que se presentará a un cuarto mandato el próximo año, parece ser la última líder global que defiende ese legado liberal y por el momento ha logrado contener el avance de la ultraderecha.

En un mundo convulsionado, América Latina tiene tal vez una de las pocas buenas noticias del año: Colombia ha logrado una paz difícil y polémica, pero probablemente irreversible. El presidente Juan Manuel Santos, personaje latinoamericano GDA 2016, gastó todo su capital político en lograr un acuerdo con la guerrilla de las FARC, que los votantes colombianos rechazaron en un plebiscito y que Santos renegoció, incorporando algunas de las propuestas de la campaña del “No” y logró su ratificación en el Congreso. Puede que Colombia haya alcanzado la paz, pero con un alto precio en polarización y tensión social. La implementación del acuerdo no será nada fácil.

A pesar del estancamiento económico, las tensiones políticas y la atroz crisis venezolana, América Latina es una zona de relativa calma en un mundo convulsionado. La muerte de Fidel Castro, ícono de la izquierda antiestadounidense, pone fin al siglo XX en la región y acentúa más la tendencia hacia el pragmatismo y la moderación política. Un gran interrogante para 2017 será si esta tendencia se mantendrá en países como Argentina y Brasil, donde está siendo desafiada por grandes niveles de descontento ciudadano y movilizaciones, especialmente en el segundo. Dadas las condiciones políticas y económicas en América Latina, no se puede descartar un retorno a gobiernos de corte “populista”. Países como México, Brasil y Colombia elegirán presidente en 2018, y la campaña electoral estará en el centro del escenario político en 2017.

A nivel global el panorama es menos alentador. El periodo de lento pero constante avance hacia la liberalización económica, el respeto por las reglas de la democracia republicana y el pluralismo social y cultural sufrió un duro revés, y podría estar en retirada. El orden internacional basado en el liderazgo comprometido de EU parece terminar. Aún no está claro qué lo reemplazará.

 

Presidente de Diálogo Interamericano

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