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Al menos 22 personas murieron ayer en ataques de extremistas en Paquistán, donde atentaron contra un centro de vacunación infantil, y contra el consulado paquistaní en la ciudad afgana de Jalalabad, reivindicado, este último, por el Estado Islámico (EI).
En la ciudad de Quetta, en el suroeste de Paquistán, los extremistas mataron al menos a 15 personas en un atentado suicida dirigido contra un centro de vacunación contra la polio que reivindicó el grupo talibán paquístaní Tehrik-e Taliban.
El director de la campaña contra la polio en Paquistán, Ayesha Farooq, dijo a DPA que los policías en Quetta ya se habían congregado para acompañar a los equipos que iban a vacunar a los niños en el ciudad. Fue entonces cuando el terrorista detonó los explosivos.
Según la policía, murieron 13 funcionarios y dos civiles. Entre los 25 heridos hay numerosos miembros de las fuerzas de seguridad paquistaníes.
Paquistán inició hace dos días una iniciativa para vacunar de la polio a 2,4 millones de niños. Las campañas de vacunación se llevan a cabo en el país con vigilancia, pues algunos extremistas consideran que las vacunas son una treta para esterilizar a los musulmanes y que los técnicos que vacunan son realidad espías occidentales.
Casi al mismo tiempo, hombres armados atacaron el consulado paquistaní en la ciudad afgana de Jalalabad. Murieron siete policías y tres atacantes.
El ataque, que coincidió con los esfuerzos para revivir un estancado proceso de paz con insurgentes talibán y mejorar las tensas relaciones entre India y Paquistán, sumó un peligroso nuevo elemento a la volátil situación en Afganistán.
“Si [el EI] realiza ataques como éste será una gran preocupación para nosotros. Ya tenemos suficientes problemas con los que lidiar”, dijo una autoridad de seguridad afgana.
Nangarhar, la provincia donde está Jalalabad, se ha convertido en el principal bastión del EI en el país. El grupo lucha contra los talibán por el liderazgo en la insurgencia islamista, pero hasta ahora no se le consideraba capaz de organizar y realizar ataques como el de ayer.
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