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No ignorar a Trump: Krauze

Mundo 05/11/2015 04:20 Yanet Aguilar Sosa Actualizada 17:51

Es muy preocupante el arraigo de la xenofobia en el sur y centro de EU, advierte

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“Tenemos que empezar a salir voces distintas para decir basta, no solamente a Trump, porque puede o no ser candidato, pero sí a Trump y a todo lo que él representa”, afirmó el historiador mexicano Enrique Krauze, quien junto con el intelectual cubano radicado en Estados Unidos, Carmelo Mesa-Lago son los impulsores de la “Declaración de Intelectuales, Científicos y Académicos Hispanos contra Xenofobia de Trump”, una carta pública firmada por 67 figuras hispanas como Mario Vargas Llosa, Elena Poniatowska, Jorge Edwards y Antonio Muñoz Molina, entre otros.

En entrevista vía telefónica con EL UNIVERSAL, Krauze, quien se encuentra en Mérida para una serie de diálogos titulados “Pregúntale a Enrique Krauze con universitarios de diversas regiones del país sobre la Historia de México, dijo que la declaración, firmada por hispanos que se niegan “a guardar silencio frente a las alarmantes declaraciones” del aspirante presidencial republicano en Estados Unidos, Donald Trump, puede servir para dejar claro a todos los que comparten una cultura, un idioma y que viven y trabajan en Estados Unidos esforzadamente, que hay que estar alertas porque es un riesgo real.

¿Cómo se gestó esta carta?

—Fue una idea de Carmelo Mesa-Lago, el eminente economista cubano que vive en Estados Unidos desde los 60. Él lo comentó conmigo y empezamos a trabajar él y yo esta carta y una vez que arribamos a la redacción final la empezamos a circular entre un centenar de personas y obtuvimos una buena respuesta, algunos no quisieron firmar por diversas razones; algunas buenas razones, otras respetables, otras no tanto, pero en general la respuesta fue muy buena y aunque no están todos los que están, estoy seguro que todos los que están merecen estarlo.

¿Cuál es el objetivo de la carta, además de manifestar un desacuerdo?

—Al principio, la aparición como candidato de Donald Trump parecía un chiste, un gesto o un acto más de una celebridad de televisión o de los negocios a quien se le ocurre entrar a la campaña, pero conforme ha pasado el tiempo nos damos cuenta de que esto no es un chiste y mucho menos es un chiste lo que él predica, y mucho menos es un chiste la aceptación que por motivos no sólo de celebridad, sino por motivos de mentalidad profunda, ha estado teniendo en un sector del electorado estadounidense.

Creíamos que el racismo y la xenofobia eran rasgos presentes en la sociedad estadounidense pero no tan ampliamente representados, ahora sabemos que la verdad es otra, que el racismo y la xenofobia están ampliamente arraigados en el sur, en el sureste y sobre todo en el centro de EU. Esta conjunción de un electorado racista, xenófobo, temeroso, blanco predominantemente, con un candidato de esta naturaleza, es muy preocupante.

¿Tienen poder las voces de intelectuales, científicos, pensadores?

—No. Le contesto con toda claridad, pero quizás tenemos alguna autoridad intelectual, autoridad artística, autoridad científica, autoridad moral, autoridad académica y esa pequeña autoridad hay que invertirla para poder ser un pequeño gesto, aunque sea.

Porque esto no es más que un grano de arena. No tenemos dinero para comprar una página del New York Times o The Wall Street Journal, pero algunos medios americanos en inglés, mexicanos y de España nos han tomado.

Esperemos que ese impacto llegue a tocar el corazón y la razón de ese sector indeciso del electorado republicano para convencerlo de que esta opción es una opción suicida y es una opción indigna de la mejor tradición liberal y democrática de Estados Unidos.

¿Los intelectuales y académicos se habían manifestado antes?

—Que yo sepa no y cuando menos eso también es algo que espero que la carta logre, también alertar a nuestros compatriotas mexicanos, ya sea residentes o que viven allá, no se diga a los indocumentados, de que el peligro sí es real, de que esto no es un reality show, esto es la realidad.

¿Hasta dónde puede llegar la carta?

—Lo que ocurra con la carta es algo más allá de nuestro ámbito, espero que tenga repercusiones y que nuevas voces se unan para presentar un frente ante el señor Trump y ante el Partido Republicano; todo se va a cargar a la derecha, salga o no salga Trump, porque Trump lo ha jalado hacia la derecha racista y xenófoba. Yo creo que eso será la tumba de las posibilidades republicanas porque no creo que ningún hispano, o muy pocos, votarán por ellos.

¿Podría surgir alguna otra iniciativa más de los firmantes?

—No sé, los que están firmaron generosamente y espero que cada uno de ellos, y aun los que no firmaron y los que hubieran querido firmar, tengan iniciativas, todo suma.

¿Tenemos claro los hispanos que esto que parecía una payasada es real?

—Esa es la palabra, payasada, pero esto es real... aunque Trump no llegue, el que llegue a ser candidato del partido, que creo será Marco Rubio, tendrá que tomar posiciones más a la derecha de lo que probablemente tenía pensado para ganar su propio electorado.

¿Entre usted y Carmelo han mantenido un intercambio para darle continuidad a la carta?

—Tenemos medios muy limitados, necesitaríamos llegar más a los medios americanos, pero en la medida en que los de habla hispana levantemos la voz, nos escucharán porque somos una comunidad que hemos dado mucho a EU.

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