3
Patricia Velasco, inmigrante del estado de Oaxaca, con sus sobrinos, ayer, en Filadelfia, donde escucharon el mensaje papal (J. JAIME HERNÁNDEZ. EL UNIVERSAL)

Crónica. “Muchos vivimos encerrados”

27/09/2015
00:58
J. Jaime Hernández / Corresponsal
-A +A

Filadelfia.— El rostro del inmigrante de Estados Unidos se sacudió ayer los recelos y temores para asomarse desde este bastión del catolicismo, con toda su riqueza racial y lingüística.

El llamado futuro demográfico salía de las sombras, arropado bajo el manto protector del papa Francisco, quien ayer conjuró los miedos de decenas de miles de inmigrantes que llegaron de distintos puntos del país.

“Muchos de nosotros vivimos encerrados en vida. Sólo salimos a trabajar y regresamos a casa. Y jamás podríamos ir a visitar al Papa. Por eso hoy le damos las gracias. Por venir a nosotros y quitarnos el miedo”, aseguró entre lágrimas Patricia Velasco, una inmigrante mexicana del estado de Oaxaca que ha hecho de Estados Unidos su nueva patria.

“Muchos venimos para trabajar y en busca de un mundo mejor. La vida es muy dura. Y siempre nos enfrentamos al recelo y a veces a la incomprensión de aquellos que no nos consideran verdaderos estadounidenses. Por eso le agradezco al Papa que haya venido y le haya tocado el corazón a los políticos de este país”, añadió Velasco, en el lugar que desde la madrugada reservó para ver al Papa.

Un tapiz multirracial se mecía ayer acompasadamente a ritmo del mariachi y entre invocaciones al Papa en las inmediaciones del Independence Hall en esta ciudad, donde se proclamaron la independencia y la Constitución de Estados Unidos. Poco antes de ingresar a esta zona, donde miles de simpatizantes llegaron en procesión (entre ellos muchos inmigrantes de origen hispano), el papa Francisco bendijo la “Cruz de los Encuentros”, un símbolo de la identidad de los hispanos en EU.

“Esta cruz es la señal de nuestra identidad. Y es parte de nuestra herencia y es parte del futuro de EU”, aseguró el arzobispo de Los Ángeles, José Gómez, quien participó ayer en un acto de fe y reivindicación histórica en el mismo lugar donde Estados Unidos surgió como nación.

Con vivas a la Virgen de Guadalupe, al indio Juan Diego y a Cristo Rey, el encuentro del Papa con la comunidad hispana e inmigrante se convirtió así en el evento más importante para quien decidió acudir a esta ciudad, uno de los más importantes bastiones católicos en EU, para encontrarse con miles de familias.

“No podemos perder de vista que el papa Francisco es el primero de origen latino. Y el primero que viene desde esa condición a EU”, remató Gómez.

TEMAS RELACIONADOS

Mantente al día con el boletín de El Universal

Comentarios