Más Información

Una carta, una pausa, y el rechazo a peticiones; los jaloneos entre México y España por las disculpas de la Conquista

Harfuch se reúne en Washington D.C. con director de la DEA; hablan sobre combate al narco y al tráfico de armas

Nodal narra el miedo que experimentó durante el fuego cruzado que presenció en Zacatecas: "me tocó tirarme al piso"

Así pagaba “El Mencho” su base social; 8 mil para diálisis, 230 mil para posadas, un millón para niños en Navidad

Cuba abre la puerta a inversiones de su diáspora; podrán asociarse con una entidad pública o privada
“El Chaparro” es un niño mazahua, que con nueve años de edad, recorre cerca de 300 kilómetros al día para llegar y regresar desde la región de Valle de Bravo hasta Ciudad Satélite donde vende mazapanes, que le permiten seguir estudiando la primaria “donde saqué 10 en matemáticas”, según afirma el pequeño Luis.
El niño mazahua realiza un trayecto de tres horas desde San Antonio de La Laguna, donde junto con sus hermanas aborda un auto colectivo que los lleva a Villa Victoria, “luego tomamos un autobús para llegar a Observatorio y de ahí una “pesera” que los deja en Satélite, donde vende mazapanes a los comensales que salen y entran a los restaurantes.
Luis no sabe que este lunes es el “Día Mundial de Los Pueblos Indígenas”, lo que él si sabe es que tiene que dejar de hablar su lengua materna, para ofrecer sus mazapanes y no ser discriminado.
El pequeño señala que sacó 8.5 de promedio en su boleta de calificaciones de tercer año, “porque no me gusta mucho el español, pero saqué 10 en matemáticas” en la escuela primaria “Adolfo López Mateos”.
Por la tarde su hermana de 15 años, pasa por él para regresar a su casa en medio del bosque, en la zona de Valle de Bravo a donde llegan entrada la noche.
cfe
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]









