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Luego de la agresión de escoltas de un Ferrari rojo a un conductor en pleno Viaducto Tlalpan, las autoridades capitalinas deben investigar y sancionar al dueño del vehículo de lujo como copartícipe de la golpiza, afirmaron abogados entrevistados.
Juan Rivero, abogado penalista, afirmó que las autoridades capitalinas deben revisar la presunta responsabilidad del propietario del coche, con placas PYU5755 de Morelos. “El delito no nada más es de los guaruras sino del (conductor del) Ferrarri, que seguramente dio la instrucción y dijo “baja a ese cuate”, no se sabe, pero las autoridades deberían ampliar la investigación en esos términos”, comentó.
Gustavo García, abogado en temas administrativos y quien ha atendido casos relacionados con seguridad privada, recordó que hay autores materiales e intelectuales en las agresiones y en este último rubro puede estar el conductor de la unidad escoltada.
Juan Rivero agregó que el gobierno de Morelos debe sumarse a las indagatorias debido a que las placas del auto deportivo son de esa entidad.
El pasado viernes se viralizó un video en el cual se observa cómo un automovilista es bajado con violencia de su unidad y golpeado por un guardaespaldas, quien junto con al menos otro escolta resguardaba un coche de lujo propiedad de Alberto Sentíes.
Ambos abogados coincidieron en revisar si hubo al menos tres agresores, pues eso agravaría el ilícito al haber actuado en pandilla.
García comentó que los elementos que se dedican a la seguridad privada, en este caso al resguardo de una persona, también deben ser uniformados, en apego al artículo 14 de la Ley de Seguridad Privada local. Añadió que sin un distintivo, la víctima no puede denunciar a la empresa que respalda al escolta, ni acceder a una indemnización por daños.
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