metropoli@eluniversal
En su oficina de la Secretaría de Desarrollo Social, José Ramón Amieva muestra con orgullo cada uno de los ocho radios de bulbos que tiene. También echa a andar un fonógrafo con un disco de Los Panchos, que muestran que es un melómano.
Pero lo que realmente presume es su colección de muñecos de barro de los 66 presidentes que ha tenido nuestro país. Incluso se adelanta a la historia, pues colocó sobre el librero la figura de Miguel Ángel Mancera, de quien afirma será el presidente 67 de la República Mexicana, proyecto con el que está más que casado y dice que por el momento no pasa por su mente ser uno de los aspirantes a la candidatura a la jefatura de Gobierno, luego de que el propio mandatario capitalino lo metiera a la lista junto con sus compañeros de gabinete Salomón Chertorivski, Alejandra Barrales y Manuel Granados.
Responde que no es el momento de andarse “alborotando” o con “ilusiones mentales” sobre una supuesta candidatura, sino concretar que Miguel Ángel Mancera.
¿En lo personal a qué le apuesta?
—Le apuesto a seguir siendo un servidor público comprometido con lo que me han encargado hacer.
¿Apuesta por una candidatura?
—No. De hecho si consideramos en gobierno como un esquema de apuestas, creo que esa no es una apuesta válida en un gobierno.
¿Le gustaría ser candidato a la jefatura de Gobierno?
—Más que ser candidato me gustaría estar en el servicio público.
¿Qué lo den por muerto?
—No creo que sea un punto de dar por vivos o por muertos. Para empezar, ¿quién daría la vida y quien generaría la muerte de un posible candidato?
¿Le gustaría dar continuidad al proyecto de Miguel Ángel Mancera?
—Hay muchas formas de dar continuidad. El proyecto de Miguel Ángel Mancera no sólo abarca la ciudad, en el momento en que se conforma como un candidato es un proyecto a nivel nacional y me gustaría dar continuidad a su proyecto en el país y en la ciudad.
¿Dejaría la secretaría para ir al proyecto de Mancera?
—Sin dudarlo, así lo hice en la procuraduría cuando decidió ser precandidato de un partido para la jefatura de Gobierno, sin dudarlo dije que sí cuando me lo planteó y lo volvería a hacer.
¿Usted es militante del PRD?
—No milito en ningún partido.
¿Tiene pensado afiliarse?
—De momento no tengo pensado ni afiliarme ni militar en un partido, siendo congruente con lo que el jefe de Gobierno ha establecido.
Me resulta más mancerista que Miguel Ángel Mancera.
—Nadie puede ser más mancerista que él. Sí soy mancerista, pero en el sentido amplio del término, como amigo, como jefe y como proyecto de país.
¿En términos personales qué representa para usted que lo hayan mencionado como aspirante a la candidatura a jefe de Gobierno?
—Es una situación de satisfacción. Estar en el pensamiento de la gente para cualquier cargo quiere decir que eso es positivo, que estamos haciendo bien nuestro trabajo y si quien maneja el nombre es tu jefe, doblemente satisfacción. Lo que representa es que debo tener los pies bien puestos en el suelo y nunca olvidar cuáles son mis raíces como servidor público, nunca olvidar quién me puso aquí, para qué me puso aquí y no puedo traicionarlo.
Los tiempos son muy cortos y más en política, tal vez cuando quiera ya no le alcancen.
—Hay que saber quién establece los tiempos y ahorita se están estableciendo los tiempos partidistas, los tiempos mediáticos, pero yo respeto los tiempos legales y de acuerdo con los tiempos legales no es para precandidaturas ni para candidaturas, los tiempos que hay ahorita son de trabajo.
El jefe de gobierno anunció en enero, cuando se abrieron los periodos de convocatoria para precandidatos dentro de un partido, que él dejaba el puesto, nunca que yo recuerde cuando fue procurador dijo “voy a ser candidato”.
Eran otros tiempos, cuando se decía que hasta con una vaca ganaba el PRD en la capital.
—Cambiarán los tiempos, los principios permanecen y aquí el principio es no hay que alborotarse, hay que ser congruentes, hay que ser pacientes, no hay que rebasar a nuestro jefe, no hay que ser más que nuestro líder.
¿Y si él decide que sea candidato?
—Esperemos que lo decida.
¿Lo asumiría?
—Dependiendo de lo que él decida. En este momento no puedo asumirme bajo ninguna condición, porque sería volver a quitar los pies del piso.
¿Pero bien parado se puede avizorar mejor el horizonte político?
—Cuando tú asientas bien los pies en la tierra sabes dirigir bien tus energías y tu pensamiento. Hay mucha energía y mucho pensamiento, porque hay mucho trabajo en la secretaría, no me gustaría estar pensando en otras cosas porque me quitarían tiempo. No me gustaría hacerme juegos mentales o ilusiones mentales o autosatisfacciones mentales. No quiero entrarle a las autosatisfacciones mentales.
¿De plano?
—Sí.
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]














