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Una calidad del aire regular favoreció a la Gran Rodada por el Día Mundial de la Bicicleta, donde cientos de amantes de las bicis se dieron cita en el Parque de Los Venados para llegar al Bosque de Chapultepec, el propósito: hacer conciencia del uso de medios de transporte alternativos en la ciudad.

A las 8:30 de la mañana empezaron a llegar los ciclistas para rodar hacia el Bosque de Chapultepec donde bici-caravanas llegaron con 20 personas por una de las avenidas más transitadas de la ciudad: División del Norte.

Niños, adultos e incluso ancianos se pusieron sus cascos, revisaban la cadena de la bicicleta, hacían sonar las campanas de precaución (ring, ring), sus intermitentes parpadeaban y esperaban el banderazo de salida.

Grupos independientes de bicicletas llegaron desde el centro de Tlalpan, los Viveros de Coyoacán, Calzada de las Bombas y la colonia del Valle, donde se organizaron mediante la red social Facebook para tener un punto de encuentro y así llegar al Parque de los Venados, en la delegación Benito Juárez, para unirse a la gran rodada.

Mientras tanto, Muévete en Bici, uno de los 120 organizadores del evento, animaban a sus colegas con frases y aplausos: “Vamos a empezar en minutos, estén preparados”, decían por los micrófonos. Todos esperaban.

Entre gritos del personal de staff, minutos antes de empezar se coordinaron, mientras esperaban a Tanya Müller, secretaria del Medio Ambiente de la Ciudad de México (Sedema), quien encabezaría la Gran Rodada.

“Evitar zigzaguear y estar en un mismo carril por su seguridad, si tienen algún problema súbanse a la banqueta”, fueron algunas de las indicaciones antes de dar inicio.

Llego la hora, a las 10:20 de la mañana uno de los organizadores gritó: “¿Están Listos?”, la gente replicaba y gritaba de la emoción por comenzar la Tercera edición del Día Mundial de la Bicicleta en la CDMX, el listón de salida se rompió, todos pedalearon para celebrar el día de la bici.

Montados en un esqueleto de aluminio con dos ruedas y con una velocidad constante pasaron las primeras calles, donde los ciclistas saludaban a los transeúntes que admiraban algo insólito por la gran cantidad de participación, más de 10 mil ciclistas invadieron las calles.

Los vecinos de las unidades de División del Note desde sus ventanas les aplaudían y daba ánimos, “vamos, ustedes pueden”. Incluso los automovilistas tocaban su claxon como señal de ánimo, aunque algunos lo hacían con molestia debido a que cerraron algunas de las principales avenidas de la ciudad, como Paseo de la Reforma.

El sol penetró los rostros de los ciclistas que pedaleaban para llegar a lo más alto de la avenida Monterrey y así pasar por la calle de Florencia.

A las 11:00 y con un índice de contaminación de 104 puntos IMECAS en el Valle de México, llegaban los pedalistas urbanos al Ángel de la Independencia que marcaba más de la mitad de camino para su destino.

Mientras las calles de la ciudad se pintaban de color rosa y blanco, más ciclistas se unían a la rodada. Pasando Gabriel Mancera un grupo de 30 personas se incorporó. En la calle San Luis de la colonia Roma, otro grupo de 50 se unió; un último entró en la Glorieta de la Diana Cazadora, 20 en total, y así, hasta cubrir la ciudad. Al final del la Gran Rodada, Tanya Müller recalcó la importancia del uso de la bicicleta y agradeció a los asistentes.

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