estados@eluniversal.com

Veracruz.— El próximo gobernador de Veracruz, el panista Miguel Ángel Yunes Linares, seguramente pagará todos los adeudos que el Estado tiene con los 212 municipios, a pesar que esos recursos se los haya “robado” la administración de Javier Duarte de Ochoa.

Quien habla es el presidente municipal panista de Boca del Río, Miguel Ángel Yunes Márquez, hijo del actual gobernador electo y quien encabezó las tomas del Palacio de Gobierno y de la Casa Veracruz en demanda del pago de 2 mil millones de pesos de participaciones federales que fueron entregadas al estado, pero que no llegaron a las arcas municipales.

“En el caso de municipios ahí no habrá problema, se entiende que es deuda legal”, asegura, a pesar de que el nuevo mandatario ha advertido que no pagará ninguna deuda que haya dejado el gobierno de Duarte de Ochoa porque se robó los recursos públicos.

En entrevista para EL UNIVERSAL niega que con la llegada de su padre a la gubernatura se vaya a convertir en el alcalde consentido y la mayor parte de recursos vaya a parar a Boca del Río, zona conurbada al puerto turístico de Veracruz.

“La verdad, nunca he necesitado del Estado y espero no necesitar”, asegura y recuerda que gracias a sus gestiones con la federación ha logrado para su municipio mil 100 millones de pesos en obras. “Me ha ido mejor que con Felipe Calderón”, admite el dos veces presidente municipal.

Aunque eso sí, entre risas, advierte que si durante la administración de su padre vuelve a haber retrasos en las participaciones federales, estaría dispuesto nuevamente a encabezar la toma de la sede del Poder Ejecutivo del Estado y la Casa Veracruz, esta última la residencia oficial de los gobernadores en turno.

“Yo creo que sí, al final de cuentas los tratos son institucionales”, confirma, sin embargo, dice que la nueva administración no tomará para gasto corriente los recursos de los ayuntamientos, por lo que “no creo que haya necesidad de hacerlo”.

También deja claro que encabezar las movilizaciones de alcaldes panistas y perredistas carecía de alguna intención electoral personal.

“No, si no ha entrado el nuevo gobernador, sería un absurdo decir eso, la verdad es que lo que hicimos los alcaldes, no yo, fue pelear por nuestros derechos y lo que legítimamente le correspondía a los ciudadanos y nada más. No se puede ver como una campaña, sería incluso una falta de respeto para el próximo gobernador, obviamente no hay esa intención”.

Reconoce que sí tiene aspiraciones de otros cargos de elección popular, pero “no es el tiempo, en su momento se decidirá y lo que importa es hacer las cosas bien y si uno hace bien las cosas la gente te recompensa”.

Después de mantener en su poder las sedes oficiales que abandonaron hasta que renunció el secretario de Finanzas, Antonio Gómez Pelegrín, el munícipe asegura que los ediles son conscientes de los recursos y que es necesario esperar a que se vayan reponiendo poco a poco.

De tal forma que rechazó que el próximo año —el último de las actuales administraciones— pueda haber despido de personal o cancelación de obras públicas, pues hay la certeza que las participaciones federales llegarán a sus arcas en tiempo y forma.

“Muchos ayuntamientos necesitaban ese dinero para pagar obras que ya se hicieron, entonces terminarán algo endeudados, pero la idea es que antes que se vaya la administración se les pague a los ayuntamientos”, expresa.

Manifiesta que a partir del 1 de diciembre llega un parteaguas a Veracruz, que dejará 12 años de corrupción, de abusos, de ligereza en el ejercicio del poder.

“Llega un gobernador experimentado, una persona con ética de trabajo impresionante va a trabajar las 24 horas y se van a empezar a sentar las bases para una nueva manera de hacer las cosas, de gobernar, de entender a los ciudadanos, de relacionarse con ellos y, sobre todo, de transparencia y rendición de cuentas después de años de una corrupción brutal”.

Google News

TEMAS RELACIONADOS

Noticias según tus intereses

[Publicidad]