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erika.monroy@eluniversal.com.mx
Abigail Mendoza es una reconocida cocinera zapoteca que le ha mostrado al extranjero la diversidad y riqueza de la comida mexicana.
Incluso Anthony Bourdain le llamó desde Inglaterra para poder hacer un capítulo en su cocina de Oaxaca.
Ella, con su vestuario oaxaqueño, su hablar calmado y su amor intenso por el mole la han llevado a ser reconocida alrededor del mundo.
A sus poco más de 50 años, Abigail no se siente ni famosa ni importante, pero algunos extranjeros comparan la travesía para llegar a su restaurante toda una travesía.
Para comer en su restaurante se necesita reservación, porque según ella, ofrece los alimentos más frescos que se puedan preparar.
Abigail iba a ser juez en la primera temporada de Master Chef México y cuando la llamaron decidió pensárselo.
“Por lo que he visto a ese programa le falta mostrar más de los platillos realmente tradicionales de nuestro país, ese debería ser el objetivo principal”.
Abigail fue elegida como una de las embajadoras de la iniciativa Celebrando México de Discovery Channel y asegura que su prioridad es su cocina, por lo que si la producción de TV Azteca la vuelve a invitar para la segunda temporada se lo volvería a pensar.
“Yo no sé si podría estar ahí porque yo sólo sé sobre nuestra comida y creo que no podría porque ellos también hacen otras cosas”, dice.
Abigail saca adelante su negocio llamado Tlamanalli, que significa Dios de la comida, en náhuatl. “Es que la versión zapoteca es más complicada”, dice entre risas.
Gracias a su familia, conformada de seis hermanas (de un total de 100), Abigail puede seguirse entregándose al amor por los moles, pues comenta que ella los quiere por igual.
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