Inquieto, extrovertido, rebelde y curioso. Así describiría Ana Reyes a su hijo. Ser madre de Erik Canales, vocalista de Allison implicó más de un reto para ella. “Fue un pingo, hizo muchas travesuras. Explotó los baños de su secundaria y lo corrieron”, dice Reyes al recordar algunas de las cosas que le provocaron dolores de cabeza durante la infancia de Erik.

“Pese a eso, siempre fue muy bueno en la escuela, llegué a pensar que mi hijo quería ser astronauta o físico, lo que quisiera”.

Dice, sin embargo, que dentro de esas posibilidades nunca estuvo que fuera un rockero.

En algún momento, Erik decidió abandonar cualquier proyecto de carrera para dedicarse completamente a la música.

“Siempre lo apoyé en lo que él quería, no tuve más que aceptarlo”, dice Reyes, quien efectivamente se convenció de que su hijo tenía talento para dedicarse a lo que quería.

“Como siempre he apoyado a mis hijos, respeté su decisión porque vi que sin tomar una sola clase de música tenía talento”, comenta Ana.

Pero además de la anécdota de la travesura con los baños de la secundaria, ahora tiene otras cosas que contar.

Porque sabe, por ejemplo, que para ser madre de un rockero, también hay que hacerla de corista y hasta de enfermera. Reyes recuerda, por ejemplo, dos anécdotas curiosas.

“Hace poco en la canción ‘Baby please’, yo estaba en el backstage y me dijeron: ‘Súbase a hacerle coros a su hijo’. No me dijeron dos veces. Aunque me apagaron el micrófono, me subí a cantar en el Foro Alicia.

“Lo acompaño a casi todos los conciertos que puedo. Una vez casi cancelan una presentación porque Erik estaba enfermo, y por esa cancelación los iban a multar. Me tuve que ir con ellos a la gira para inyectarlo y cuidarlo... tan bien se sintió poco después, que al final sí cantó e hicieron toda su presentación”, confiesa la madre del también compositor.

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