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cesar.huerta@eluniversal.com.mx
Sin conocer el guión, el hijo de la escritora y diplomática Rosario Castellanos, aceptó que se hiciera una película de ella.
Natalia Beristáin (No quiero dormir sola) recordó que aún antes de escribir el texto de Los adioses, se acercó al heredero de Castellanos para decirle lo que haría par cine.
“Y él fue lo suficientemente generoso para decir: mis padres fueron figuras públicas y yo les doy mi bendición”, dice.
“Todavía no (ve nada), creo siempre entendió eso, que es un proyecto personal, que lo que le conté que quería hacer no le parecía de ninguna manera ofensivo o aprovechado y que con un poco de suerte aspiramos a traer a la figura de Rosario a las nuevas generaciones y eso a cualquier heredero, le suena bien”, agrega la cineasta.
Los adioses, que fue rodada en locaciones como la UNAM y Chiapas, contaría la relación amorosa entre la escritora y Ricardo Guerra.
Ambos son interpretados por Tessa Ia (Después de Lucía) y Pedro de Tavira en su etapa universitaria; mientras que por Karina Gidi (Abel) y Daniel Giménez Cacho (Arráncame la vida) en la adulta.
En el reciente Festival Internacional de Cine de Los Cabos, el proyecto ganó un premio a la posproducción. “Al final no es un documental, sino una ficción cuyo punto de partida es Rosario, pero es mi interpretación sobre un personaje como ella”, establece.
Ahora Los adioses se presentará en el mercado de Ventana Sur para buscar más apoyos.
Castellanos, autora de Balún Canán y Rito de iniciación, murió en un accidente doméstico a los 49 años.
Como promotora cultural laboró en el Instituto de Ciencias y Artes de Tuxtla Gutiérrez y dirigió el teatro guiñol del Centro Coordinador Tzeltal-Tzotzil, auspiciado por el Instituto Nacional Indigenista.
Fue nombrada embajadora de México en Israel en 1971 y trabajó como como catedrática en la Universidad de Jerusalén.
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