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Los Ángeles. “Tengo 25 años pero sé que no parezco de esa edad y la verdad no tengo idea de por qué”, confiesa entre risas el actor británico  Thomas Brodie-Sangster.

A los 13 años se dio a conocer en el exitoso filme Love Actually y hoy luce casi exactamente igual, lo que genera que sus papeles en el cine y la televisión sean enfocados mucho más hacia los adolescentes.

“Está bien porque puedo ponerme en el lugar de alguien joven que no es de mi edad, no creo que sea algo malo porque me da la naturalidad de hacerlo con libertad; ahora tengo 25 pero recuerdo cuando tenía 18 o 15 años y puedo ser un adolescente nuevamente", expresó a EL UNIVERSAL.

“No puedo hacer nada sobre ello, no puedo cambiar cómo luzco y el punto no es preocuparme. Si aún obtengo esos papeles es más sobre qué puedo brindar para que se me haga más interesante a mí y no tiene que ver necesariamente con interpretar a alguien de mi edad”, agrega.

Desde niño se encuentra inmerso en un mundo competitivo como lo es el de Hollywood y aunque sabe que la actuación puede llegar a ser algo difícil en esa etapa siempre ha salido adelante gracias a su pasión.

“En el proceso pasas de ser un adolescente a un adulto y esa es una transición muy difícil de hacer; debes saber manejarlo porque de chico crees que es divertido y si pierdes esa intensidad es cuando se complica. Yo nunca lo hice porque todavía amo actuar no importa que ya pasaron 15 años”.

Con corazón de niño, reconoce que en todas las profesiones se gana y se pierde y en el camino de su carrera ha tenido que hacer sacrificios.

“Supongo que siempre que tienes un sueño debes hacerlos para que se te vuelva realidad; en mi caso fue como irme algunos meses de la escuela, dejar de ver a mis amigos por cuatro o cinco meses y extrañarlos, pero también conoces a otras personas y aprendes de una manera diferente no necesariamente en la formalidad de la escuela; me dan consejos sobre lo que amo hacer y me siento afortunado así que siento que no he perdido tanto”.

Tres papeles. Thomas califica tres papeles como los más importantes en su carrera como actor: Sam (Love Act ually), Jojen Reed (Game of Thrones) y Newt (The Maze Runner), esta última dirigida por Wes Ball.

“Han sido roles diferentes y he aprendido de cada uno de ellos, ya que el hecho de trabajar con todo tipo de personas en diferentes caminos y circunstancias hacen que cambies algo dentro de ti y sumes experiencias, amo que eso suceda porque te hace crecer en ese sentido. No me puedo quedar estático o en un solo  lugar porque hay quien viene a darme consejos que tomo para caminar juntos y no es realmente algo lineal”.

Con la segunda parte de The Maze Runner: Prueba de Fuego, actualmente en las carteleras en México, el grupo de jóvenes protagonistas comienza victorioso por haber salido vivo del laberinto de CRUEL, pero pronto tendrán que luchar nuevamente por su libertad y supervivencia a la rara enfermedad denominada como “La llamarada”, que ha cambiado al mundo entero y por la cual se busca una cura.

“Fue un trabajo duro porque las grabaciones eran demandantes físicamente aunque también fue genial regresar en la segunda parte para continuar con la historia al lado de esta gente que realmente amo”.

“Creo que la saga ha tenido éxito porque el público se puede identificar con los personajes; es una loca versión del futuro y lo principal es la frescura que hay, debes creer en los personajes y seguirlos en el viaje. En esta etapa no conocemos realmente a los enemigos, es más psicológico y no hay un lugar seguro”, refirió del filme.

Para febrero de 2016 comenzará la filmación del final de la trilogía, mientras analizará otros proyectos.

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