Hoteles de segunda mano

Hôtel Du Petit Moulin, París. (Foto: Cortesía)
Destinos 27/10/2016 23:35 Samantha Michelle Guzmán Actualizada 23:36
Guardando favorito...

Años atrás fueron fábricas de perfume o bancos. Hoy son hoteles boutique con mucho estilo

En el hotel se alojó la primera panadería de París. (Foto: Cortesía)

Guardando favorito...
En el hotel se alojó la primera panadería de París. (Foto: Cortesía)

Banke, París. (Foto: Cortesía)

Guardando favorito...
Banke, París. (Foto: Cortesía)

Hasta 2006, fue un banco. (Foto: Cortesía)

Guardando favorito...
Hasta 2006, fue un banco. (Foto: Cortesía)

Se conserva parte de la estructura original, como las puertas de hierro forjado. (Foto: Cortesía)

Guardando favorito...
Se conserva parte de la estructura original, como las puertas de hierro forjado. (Foto: Cortesía)

The Refinery, Nueva York. Era una fábrica de sombreros, con un salón de té en la planta baja. (Foto: Cortesía)

Guardando favorito...
The Refinery, Nueva York. Era una fábrica de sombreros, con un salón de té en la planta baja. (Foto: Cortesía)

Magna Pars, Milán. Fue una fábrica de perfumes. (Foto: Cortesía)

Guardando favorito...
Magna Pars, Milán. Fue una fábrica de perfumes. (Foto: Cortesía)

Cuenta con un laboratorio inspirado en la antigua empresa. (Foto: Cortesía)

Guardando favorito...
Cuenta con un laboratorio inspirado en la antigua empresa. (Foto: Cortesía)

Se alimenta de energía geotermal y solar. (Foto: Cortesía)

Guardando favorito...
Se alimenta de energía geotermal y solar. (Foto: Cortesía)

Pousada de Lisboa, Portugal. (Foto: Cortesía)

Guardando favorito...
Pousada de Lisboa, Portugal. (Foto: Cortesía)

Alguna vez, el edificio funcionó como Ministerio del Interior. (Foto: Cortesía)

Guardando favorito...
Alguna vez, el edificio funcionó como Ministerio del Interior. (Foto: Cortesía)

Im Wasserturm, en Alemania. Fue una torre de agua. (Foto: Cortesía)

Guardando favorito...
Im Wasserturm, en Alemania. Fue una torre de agua. (Foto: Cortesía)

Tokyo Station Hotel. (Foto: Cortesía)

Guardando favorito...
Tokyo Station Hotel. (Foto: Cortesía)

Tanto la estación como el hotel tienen más de un siglo de existencia. (Foto: Cortesía)

Guardando favorito...
Tanto la estación como el hotel tienen más de un siglo de existencia. (Foto: Cortesía)

Tomtom Suites, en Estambul. (Foto: Cortesía)

Guardando favorito...
Tomtom Suites, en Estambul. (Foto: Cortesía)

Fue un convento franciscano. (Foto: Cortesía)

Guardando favorito...
Fue un convento franciscano. (Foto: Cortesía)

Vault Karakoy, en Estambul. (Foto: Cortesía)

Guardando favorito...
Vault Karakoy, en Estambul. (Foto: Cortesía)

Woodbridge on the Derwent, Tasmania. Alguna vez funcionó como escuela. (Foto: Cortesía)

Guardando favorito...
Woodbridge on the Derwent, Tasmania. Alguna vez funcionó como escuela. (Foto: Cortesía)

 Los tonos sobrios, herramientas de costura exhibidas como adornos y ladrillos expuestos en las paredes, parecen más parte de una fábrica que de un hotel. Pero las camas impecables y suavecitas, los baños de mármol y duchas de lluvia ponen en duda tal planteamiento. Este hospedaje, de hecho, formó parte de la industria de la moda neoyorquina y puede contar mucho de su historia. Sin embargo, es difícil develar tal secreto entre su lujosa terraza y bar de jazz que parece salido de los años treinta. 

El hotel The Refinery pertenece a la red de alojamientos Small Luxury Hotels. Esta última se caracteriza por la búsqueda de sitios con diseño único y servicio personalizado. Abarca más de 520 propiedades, distribuidas en 80 países. Te presentamos 10 hoteles de su colección, alojados en edificios con valor histórico o que cumplieron con otra función antes de ser alojamientos.

Hôtel du Petit Moulin
París - Francia
El edificio es del siglo XVII, y alojó la primera panadería de París. Incluso se dice que Víctor Hugo, autor de Los miserables, fue cliente. Se encuentra en un barrio cuyo origen se remonta al siglo XII.
La estructura conserva su distribución original, semejante a un laberinto. Los interiores fueron diseñados por Christian Lacroix.
Cada una de las 17 habitaciones es diferente a las otras. Son extravagantes y teatrales. Mezclan tapices de colores, texturas variadas y estilos como el barroco y el rococó. Su suite más costosa se ubica en una especie de ático, y las vigas son parte del decorado.
Por qué destaca: el hotel ofrece servicio de masajes a la habitación. Tiene un honesty bar, es decir, sin barman: tú te sirves y anotas tu consumo para que lo carguen en la cuenta.

Banke
París - Francia
Luce como un glamoroso teatro, pero el edificio correspondió a un banco de principios del siglo pasado hasta 2006. Fue construido con el estilo haussmaniano (llamado así por el Barón Haussmann, quien en el siglo XIX se encargó de la renovación de París).
Se conservan las puertas de hierro forjado y una cúpula a 19 metros de altura en el interior, pero la decoración cambió sobriedad por opulencia: adornos en rojo y dorado; un enorme candelabro recibe a los huéspedes.
Tiene 91 habitaciones. En la suite LaFayette se aprecia mejor la estructura, con molduras antiguas en el techo y chimenea de mármol. Tiene detalles de Swarovski.
Por qué destaca: cuenta con una colección de arte en exhibición, proveniente de India, China y otros países. La gastronomía ofrece platillos franceses, pero incorpora especialidades e ingredientes españoles.

The Refinery
Nueva York - Estados Unidos
Siempre fue un sitio de contrastes. En 1912 era una fábrica de sombreros, con un salón de té en la planta baja. Hoy es un hotel y bar de jazz en su primer piso.
La fachada neogótica de 12 pisos está casi intacta, pero por dentro reúne diseño moderno con toques que aluden al origen del lugar. Lámparas colgantes de bronce y herramientas de diseño son algunos de los ornamentos. El look industrial chic puede notarse en las habitaciones: techos altos de concreto y mesas inspiradas en máquinas de coser. Incorporan lámparas tipo estudio fotográfico y “bocetos” dibujados en las paredes.
Por qué destaca: se construyó una terraza con bar de cocteles, que ofrece vistas al Empire State. Tiene techo retráctil y paredes de ladrillo expuesto.

Magna Pars
Milán - Italia
Se encuentra unido a su origen como ninguno. Fue la fábrica de perfumes de la familia Martone, dueña de una marca de productos de belleza que tuvo auge en los años setenta. Cada una de las 39 habitaciones tiene el nombre de una esencia utilizada como nota para crear fragancias. Las amenidades fueron creadas con los aromas de la antigua marca.
Tiene un look moderno, donde predomina el blanco, y el uso del acero y la madera. Se alimenta de energía geotermal y solar.
Por qué destaca: tiene un laboratorio inspirado en el taller de la familia; exhibe muestras de las fragancias presentes en las suites.
El chef del restaurante ha sido galardonado con dos estrellas Michelin.

Pousada de Lisboa
Lisboa - Portugal
Su origen se remonta al siglo XVIII, y fue uno de los edificios más importantes de la ciudad, al funcionar como Ministerio del Interior. Alguna vez, también fue oficina de António de Oliveira Salazar, dictador portugués de mediados del siglo pasado.
Permanece en gran parte la construcción original, caracterizada por arcos y techos altos. El hotel exhibe piezas restauradas pertenecientes a la colección del Museo de la Ciudad; algunas datan del siglo XVI.
Por qué destaca: Su suite más cara se realizó en asociación con la marca de champagne Dom Pérignon. Tiene dos balcones y su baño está recubierto con mármol verde irlandés.
El restaurante del hotel tiene una carta de vinos con 120 etiquetas nacionales.

Hotel Im Wasserturm
Colonia - Alemania
Aunque el interior cambió, su peculiar aspecto revela su historia: fue la torre de agua más grande de Europa, construida a finales del siglo XIX. Tuvo una reconstrucción parcial en la década de los noventa, pues sufrió daños durante la Segunda Guerra Mundial.
Por dentro luce moderno y la principal característica es la amplitud de espacios en las habitaciones, aprovechando la forma circular de la edificación. El diseño estuvo a cargo de Andrée Putman, también responsable de los interiores del hotel Morgan, en Nueva York. En Im Wasserturm contrastan la sobriedad de la madera con muebles y decoración en tonalidades claras. A 35 metros de altura se construyó una terraza con vista de 360 grados.
Por qué destaca: su restaurante principal, Himmel un Äd, fue galardonado por la guía Michelin.

Tokyo Station Hotel
Tokio - Japón
Aquí no solo el edificio es emblemático, sino el hotel en sí. La estación de tren que lo aloja, en el distrito Marunouchi, fue inaugurada en 1914. Un año después abrió el alojamiento: ambos tienen más de un siglo.
El diseño de interiores es conocido por su estilo europeo. De esta propiedad también destaca el spa. Su carta incluye talasoterapia (tratamientos realizados con agua de mar).
Por qué destaca: por sus restaurantes de especialidades japonesas, italianas y francesas. Este último ostenta una carta de mil etiquetas de vino internacionales.
Dos de sus chefs han sido premiados con estrellas Michelin.

Tomtom Suites
Estambul - Turquía
Su historia comenzó en 1901, cuando fue un convento franciscano. Permaneció abandonado desde la década de los treinta hasta inicios de este siglo. Actualmente la apariencia no alude mucho a su origen en los interiores, que son caracterizados por el diseño contemporáneo e incorporan piezas de arte original. Sin embargo, el aura de la propiedad es íntima: solo tiene 20 habitaciones, algunas con piso de madera y baños de mármol.
Por qué destaca: la terraza de su bar ofrece vistas espectaculares del centro histórico de la ciudad y el Bósforo.

Vault Karakoy
Estambul - Turquía
Hasta 2010, se trató de un banco con estilo neorrenacentista, construido a mediados del siglo XIX. Su restauración fue pensada para conservar el alma de la construcción, respetando elementos como escaleras de mármol y molduras antiguas. El diseño interior se inspira en las bóvedas que poseía la propiedad: su bar conserva estas formas. Las habitaciones tienen atmósfera cálida, en tonos cafés y verdes. La Penthouse Suite presume un balcón con vistas únicas: puedes contemplar la ciudad desde una tina.
Por qué destaca: tiene exhibiciones de arte temporales y eventos culturales, en apoyo a creativos de la región.

Woodbridge on the Derwent
Tasmania - Australia
Más que un hotel, parece una casa de campo. Fue construido en 1825 y llegó a funcionar como escuela. Cambió de dueño varias veces, pero en 2003 la familia conformada por Laurelle y John Grimley la encontró abandonada. Después de restaurarla, la convirtieron en una propiedad boutique con solo ocho habitaciones.

La decoración aún conserva artefactos del siglo XIX, pertenecientes a la época del destierro penal en Australia.
Por qué destaca: está frente a un río y, desde tu habitación, puedes ver la flora y fauna local con un telescopio. También puedes practicar kayak y paddleboarding.

Temas Relacionados
hoteles viajes
Guardando favorito...

Comentarios