viridiana.ramirez@eluniversal.com.mx

La Pirámide del Sol parece vigilar nuestra caravana motorizada. Sus 64 metros de altura se vislumbran mientras avanzamos por una brecha tapizada de nopales y otras cactáceas. Entre apretones del acelerador y nubes de polvo, nuestras cuatrimotos nos van acercando al mirador Calzada de los Muertos. Estamos en San Martín de las Pirámides y hoy recorreremos los rincones poco explorados en los alrededores de Teotihuacán.

La primera parada nos permite obtener una panorámica de la zona arqueológica. Aunque la tenemos a 500 metros de distancia, podemos encuadrar sus principales basamentos, desde la Pirámide de la Luna hasta el Templo de Quetzalcóatl que, según nuestro guía, tiene relieves vinculados a Tláloc, dios de la lluvia, y con Tlaltecuhtli, señor de la tierra.

Sumamos a nuestro trayecto kilómetro y medio más para llegar a los palacios de Tepantila y Atetelco, antiguos barrios habitados por la clase más alta. Aunque están en ruinas aún se conservan  sus pinturas murales que plasman caracoles, quetzales y lechuzas, mariposas y ojos.

Una red de senderos conectan a este sitio con Oxtoyahualco. Aquí caminamos sobre un puente colgante con 100 metros de longitud. Pisamos, una a una, las tablillas de madera con que fue construido para tener nuevamente frente a nosotros  las pirámides del Sol y la Luna.

Descendemos una cañada; los arneses están listos para hacernos volar. La tirolesa tiene 172 metros de longitud y te da el privilegio de obtener una vista inigualable de los basamentos. Tenemos la oportunidad de repetirlo.

[Publicidad]

Volvemos a montar las cuatrimotos para irnos a degustar dulces y licores de la región.

El secreto de su preparación está en que los ingredientes son derivados del nopal, así que damos sorbos de licor de tuna o xoconostle. Para acompañar hay tostaditas con salsa y hasta gelatina de chamoy con tuna roja.

Los guías que nos acompañan nos dan tlacoyos de frijol y, si queremos, podemos guardar nuestra ración para después comerlos en un picnic.

[Publicidad]

La caravana arranca hacia su última parada: los talleres artesanales de obsidiana y vidrio de San Martín de las Pirámides.

Hay seis talleres-galerías que se dedican con esmero a elaborar desde  jarrones, hasta esculturas en obsidiana  dorada, negra, plateada y arco iris. Los precios se pueden elevar a miles de pesos, dependiendo de la pieza.

Para despedirnos, nos regalan un tour exprés para extraer pulque y hacer curados.

[Publicidad]

GUÍA DEL VIAJERO
Cuánto cuesta
850 pesos por persona y niños, 400.
El recorrido tiene una duración de tres horas y media. Se realiza todos los días en dos horarios: 9 y 14 horas.

Quién te lleva
Operadora Aventury. Tel.  (594) 95 82969
Web: www.visitateotihuacan.com

TEMAS RELACIONADOS

Google News

[Publicidad]