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hector.morales@eluniversal.com.mx
México actualmente cuenta con cuatro estadios que cumplen con los requerimientos de la FIFA para recibir partidos mundialistas.
De acuerdo con el organismo rector del balompié internacional, es necesario que el país anfitrión tenga 12 estadios con capacidad de al menos 40 mil espectadores y uno de 80 mil para tener la inauguración y la gran final del certamen. En el balompié nacional el Azteca, el BBVA Bancomer, el Cuauhtémoc y el Chivas cumplen con esas exigencias.
“Yo creo que sí es necesario hacer una muy buena observación y análisis de cuáles son los estadios que se consideran de este tipo y ver qué tan factible es modernizarlos o construirlos”, señala David Lizárraga, arquitecto del novedoso estadio de Rayados de Monterrey.
“México necesita hacer muchas adecuaciones, no hay ningún evento del calibre de un Mundial en el que el país tiene completamente toda la infraestructura, siempre debe tener adecuaciones que impactan el evento: la parte permanente y lo que va a ser temporal para albergar a los millones de espectadores que acudan”, expone el especialista de la firma Populous.
Lizárraga considera que el Coloso de Santa Úrsula tiene los argumentos necesarios para acoger la final de un nuevo Mundial. El Azteca actualmente está sometido a un proceso de transformación que lo haga más funcional y cómodo.
La apuesta principal es que sea un digno anfitrión de los partidos de la NFL que tiene programados, para después aspirar a ser el recinto en el que se dispute la final de la Copa del Mundo de 2026, en caso de que México gane la sede.
“Yo pienso que sí es factible. Es un estadio que tiene la capacidad, el aforo necesario y porque le han hecho las remodelaciones para un evento de esa magnitud”, considera el arquitecto del recinto regio.
Un estadio debe “detonar”. Un coso deportivo, ya no sólo es un edificio aislado, que no tenga nada que ver con su entorno, sino que requiere ser un “detonante económico”, señala David Lizárraga.
“Tiene que convertirse en un detonador económico y cultural. No es un edificio desconectado. Es bien importante para el éxito del estadio que tenga un diálogo positivo con su entorno”, explica.
“Hay documentos emitidos por FIFA y el COI para establecer los parámetros. Lo más importante es que las instalaciones garanticen el éxito del evento, que todos los involucrados tengan éxito”, analiza.
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