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La estadounidense Serena Williams perdió hoy en semifinales del Abierto de tenis de Estados Unidos ante la italiana Roberta Vinci por 2-6, 6-4 y 6-3 y frustró así la posibilidad de alcanzar el Grand Slam.
"Es un momento increíble, casi un sueño para mí. Estoy en la final, vencí a Serena. ¡Perdón a todos!", dijo una emocionada Vinci todavía en el Arthur Ashe. "Es el mejor momento de mi vida", agregó la italiana, que jugará la final ante su compatriota Flavia Pennetta.
Williams empezó con poca fluidez en su juego. Alternó en los primeros games del partido tiros cortos y siete errores no forzados antes de que Vinci quebrara su saque para ponerse 2-1.
Molesta y nerviosa, la estadounidense apretó su puño y se hizo escuchar con su grito de "come on!" (¡vamos!) al juego siguiente, cuando logró con un ataque recuperar la desventaja. Desde ese momento, Williams tomó el control del partido con su juego abrumador. Llegó a ganar siete juegos en fila.
Desde atrás llegó Vinci que intentó contrarrestar la potencia de Williams con su juego más artesanal, exigiendo los errores de la número uno del mundo con el slice de revés y moviéndola con los drop shots. Así la italiana logró pasar del 1-2 al 4-2, lo que fue suficiente para adueñarse del segundo set.
Williams tomó la ventaja en el inicio del segundo set, pero no pudo mantener el quiebre de ventaja. La italiana seguía su receta. Y generó un drama en el Arthur Ashe. Williams, a los gritos en cada punto que ganaba, tuvo la oportunidad de volver al partido, pero no aprovechó la oportunidad de quiebre.
Para ese entonces, la táctica de Vinci, 43 del ranking WTA, era clara. "Me decía: no pienses en nada, sólo mete la bola y corre".
Finalmente, la italiana sacó para el partido y ganó con su buena mano los puntos que decretaron la derrota de Williams. Fue la primera vez desde 2011 que la estadounidense pierde en el US Open y la primera caída en Grand Slams desde Wimbledon del 2014.
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