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Han pasado casi tres décadas, pero la daga continúa enterrada en el corazón de Manuel Negrete. Al ex seleccionado aún le duele la eliminación del Tricolor en la Copa del Mundo México 1986, frente a Alemania en cuartos de final.
Pero lo que más le lacera es la certeza de que ese representativo perdió por sí mismo. El autor del único penalti acertado frente a la Mannschaft no olvida que, por diferentes razones, Hugo Sánchez, Javier Aguirre y Tomás Boy no formaron parte de la lista de ejecutores.
“Teníamos a un gran equipo, con líderes importantes dentro del futbol mexicano, pero finalmente nos dimos por vencidos en aspectos que nadie toca”, señala. “Por ejemplo, la salida de Tomás Boy, quien —desde mi punto de vista— era muy importante, la expulsión tonta de Javier Aguirre, cuando teníamos a un hombre de más, y que Hugo Sánchez no quiere tirar penaltis... O no está para hacerlo, cuando estaba ahí con nosotros”.
“Esos tres jugadores eran bastante importantes dentro del accionar de todo el equipo y, ya durante la tanda de los penaltis, realmente nos hicieron falta”.
Su dolor estriba en que, según comparte, ese plantel contaba con lo necesario para llegar más lejos en el evento.
“Teníamos todas las circunstancias: estábamos en México, teníamos a un buen equipo, a jugadores individualmente capaces, contábamos con gol... Así es que sí era una de las que prometía más y quedó en la historia aquel famoso quinto partido en el que nos quedamos”, lamenta.
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