Más Información

Félix Salgado prende “todas las velas” por su candidatura al gobierno de Guerrero; “acataré lo que decida Morena”, dice

Gusano barrenador ya alcanza a animales silvestres; aves, ciervo, búfalo y un primate, los afectados

Senador de Canadá pide "cabeza fría" para revisión de T-MEC; "es una oportunidad para fortalecer el acuerdo", considera

PT cuestiona necesidad de una reforma electoral; "la derecha mexicana perdió aquí en México con sus propias reglas", señala
Clínica de periodismo
El amor a la playera azulgrana no conoce edades. Los años pasan, los kilogramos aumentan, el cabello se cae y las rodillas comienzan a rechinar, pero la pasión en los ex jugadores del Atlante sigue intacto.
Liderados por Tomás Cruz y Gaspar Cisneros, los Potros de Hierro comienzan a llegar a las instalaciones del Deportivo Oceanía, mientas más de 500 aficionados chiflan, aplauden y ovacionan a las leyendas. Por su parte, los profesionales retirados del Necaxa arriban tímidamente. Es la fiesta del Potro.
La pachanga se deja notar, los azulgrana golean (6-1) a los deshidratados necaxistas.
El árbitro central pita el final. Desde la grada viene una avalancha de gente, todos quieren foto con sus ídolos. Roberto ‘Demonio’ Andrade, Cisneros, Félix Fernández y Marcos Rivas Barrales (aunque no jugó) se llevan los apapachos. “Yo le di y le sigo dando todo a mi Atlante”, manifiesta el ‘Mugrosito’.
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]









