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Pocos futbolistas pueden darse el lujo de jugar en los clubes grandes de un país, Juan Francisco Palencia lo hizo en Cruz Azul, Guadalajara y Pumas, y por eso sabe que cuando se dan encuentros entre ellos, “sólo pueden llamarse clásicos”.
Paco Palencia inició su carrera en 1994 vistiendo de cementero, y en el 2012, 18 años después, puso fin a la misma, pero de universitario. “Se viven similar estos juegos, estés con quien estés. Hay gran rivalidad, eso es claro. Es un rival de la misma ciudad y encima son equipos grandes, y claro que se quiere ser el mejor de la ciudad, son juegos que no se deben perder, de ninguna forma, está prohibido”, rememora.
La pasión con la que se viven estos juegos “es grande”, afirma Palencia, por eso “no entiendo a los que menosprecian, que dicen que no sienten nada especial”.
Cuando un futbolista tiene la fortuna de jugar “contra Cruz Azul, Chivas, América y Pumas quiere demostrar que le puede ganar a un grande. Muchos deben entender que el clásico no lo hace un comentario de un jugador, el clásico lo hace que me busques hasta el otro lado del mundo, todo el entorno. Este juego es un clásico grande”.
Palencia es diplomático, no confiesa a cuál playera quiso más.
“Mmm, es diferente el sentimiento. No puedes comparar. Comencé de azul, me formé como profesional ahí, pero en donde terminé mi carrera [Pumas] acabó alimentando mi pasión por sus colores. Jugué tres finales con esos dos equipos, con Cruz Azul perdí dos y gané una, con Pumas gané dos y perdí una. Así que podría decirse al final de cuentas que mi sangre es azul, pero mi corazón puma”.
Aclara contundentemente que no “terminé mal con nadie, ni con Cruz Azul. No pude quedarme en Europa [con el Espanyol de Barcelona] cuando se comenzaba a hablar del tema de los contratos, algo que se tenía que regularizar en México. Tuve que regresar [a Cruz Azul], pero no pasa nada”.
Hoy, a la distancia, sabe cuál es el presente de ambos, “Cruz Azul goleó y Pumas empató, me cuesta horas de sueño seguirlos, pero estoy al pendiente de ellos y espero que siempre les vaya bien”.
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