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La industria química privada de México está en un bache del cual no puede salir. De acuerdo con la Asociación Nacional de la Industria Química (ANIQ), el sector pierde dinamismo y actualmente opera a menos de tres cuartas partes de su capacidad instalada (72.2%).

En consecuencia, más de una quinta parte de esta industria se encuentra ociosa por falta de inversiones y materias primas de origen nacional para procesar, lo que provoca una enorme dependencia del exterior.

El Anuario Estadístico 2016 de la industria, presentado por la ANIQ, muestra un sector que no termina por despegar y cuya balanza comercial con el exterior no es favorable para el país, pues a finales de 2015 se ubicó en 20 mil 244 millones de dólares.

Las importaciones de productos químicos realizadas por México alcanzaron los 28 mil 565 millones de dólares en ese año, mientras que las exportaciones sumaron 8 mil 320 millones. La importancia de la industria, según la ANIQ, es tal que de ella depende la integración en las cadenas de producción de distintos bienes, los cuales pueden llegar tanto al consumidor intermedio como al final.

El diagnóstico de la industria ofrecido por la asociación revela, de entrada, que la participación de la industria química como proporción del Producto Interno Bruto (PIB) se ha estancado en 1.8% en 2014 y 2015.

El volumen de la producción del sector presentó una reducción de 8.2% en ese periodo. Es decir, las empresas privadas de esta industria dejaron de producir 2 millones de toneladas de productos de este tipo el año pasado —la producción bajó de 24 millones 577 mil a 22 millones 569 mil toneladas—, afectando la capacidad instalada del sector.

La ANIQ detalla que aunado a este problema, el valor de la producción también decreció en casi 2 mil millones de dólares, principalmente por los precios bajos en 2015.

Las empresas que participaron en la elaboración del anuario, entre las cuales están: Basf Mexicana, Cryoinfra, Grupo Idesa, Polaquímia, Peñoles y Vopak, entre otras, reconocen que la inversión en la industria en 2015 muestra una baja para ubicarse en 2 mil 437 millones de dólares, lo que representa una caída de 56.9% respecto a los montos invertidos en 2014, estimados en 5 mil 654 millones de dólares.

Las mismas empresas socias de la ANIQ detallan que la situación tuvo un impacto directo en el valor de los sueldos y salarios de los trabajadores y en el empleo de obreros y empleados del sector. En el caso del valor de los sueldos y salarios, se observó una disminución en toda la industria equivalente a 139 millones de dólares.

“El valor de los sueldos y salarios durante 2015 mostró un decremento de 8%, al pasar de mil 732 millones de pesos [cifra global de la industria] a mil 593 millones. La información proviene de la muestra estadística de las empresas socias y es una aproximación a los sueldos y salarios que se publican en el Inegi”, cita el documento.

Respecto al personal ocupado por la industria química, los números de 2015 refieren que 3 mil 499 personas perdieron su fuente de trabajo.

De ellos, 2 mil 718 fueron obreros y los restantes 781 empleados de confianza. El Talón de Aquiles del sector es el comercio exterior, según subraya el anuario estadístico de la ANIQ.

Al cierre de 2015, la balanza comercial de la industria reportó un déficit de 20 mil 244 millones de dólares.

Si bien la carencia fue menor a la de 2014 en mil 125 millones de dólares, eso explica por qué el año pasado se compraron menos productos en el exterior y se enviaron menos volúmenes. En los últimos cinco años, la industria ha requerido productos del exterior con un valor acumulado de 150 mil 688 millones de dólares. Las exportaciones suman 54 mil 18 millones.

Las importaciones en 2015 alcanzaron los 28 mil 565 millones de dólares y las exportaciones 8 mil 320 millones. La industria química privada importa más de lo que trae Pemex —petrolíferos—, con un valor de 20 mil 657 millones de dólares en 2015.

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