Alianza por el desarrollo y bienestar

Muchos países de AL continúan apostando al libre comercio. Ejemplo de ello es la iniciativa entre Chile, Colombia, México y Perú, a través de la Alianza del Pacífico

ARCHIVO EL UNIVERSAL
Cartera 09/08/2016 01:30 Julio A. Millán B. Actualizada 01:30

Durante los últimos años, como resultado de grandes cambios económicos y sociales ocurridos después de la crisis de 2008, dentro de algunos grandes centros geopolíticos se viene generando una corriente direccionada hacia el proteccionismo comercial y controles al tránsito de personas.

Ejemplo de ello, hace unos días atestiguamos la salida del Reino Unido de la Unión Europea, mientras que en Estados Unidos el discurso de los candidatos presidenciales, sobre todo el de Donald Trump, se inclina a favor de una renegociación comercial profunda con sus socios de China y México, así como a deportar a millones de inmigrantes que trabajan de manera ilegal en ese país.

Sin ser ajeno a estos grandes cambios, pero bajo una óptica distinta, muchos países de Latinoamérica continúan apostando al libre comercio y la libre movilidad de los recursos como una vía para aumentar sus niveles de productividad y mantenerse competitivos a nivel mundial. Ejemplo de ello es la iniciativa de integración regional entre Chile, Colombia, México y Perú formalizada en 2012 a través de la firma del acuerdo de la Alianza del Pacífico (AP).

Este acuerdo, cuya más reciente Cumbre se dio en Puerto Varas, Chile en julio, representa un avance dentro de los esfuerzos de integración regional y sobresale por estar conformado por países con características económicas y sociales muy similares, que comparten los mismos objetivos en torno a aumentar el crecimiento, la profundización comercial de la región y a disminuir los niveles de desigualdad.

¿Qué representa la Alianza del Pacífico y cuál es su importancia para los países que lo conforman? En América Latina y el Caribe, la AP representa el 39% del PIB, comprende el 52% del comercio total y atrae el 45% de la inversión extranjera directa.

Los cuatro países concentran una población de 225 millones de personas y cuentan con un PIB per cápita promedio de US$ 16,759 (en términos de paridad de poder adquisitivo). Dos son los principales valores estratégicos de este acuerdo:

1) Permitirá fortalecer el tejido productivo de la región y consolidación de las cadenas de valor a través de una mayor integración comercial y productiva.

2) Incursionar como bloque dentro del mercado del Sudeste Asiático.

Algunos de los sectores productivos de México en los que podría llevarse a cabo una mayor integración productiva regional, así como el desarrollo de cadenas productivas son el agroindustrial, el automotriz, las manufacturas eléctricas y electrónicas, la industria química, la metalmecánica, los textiles y la construcción, por mencionar algunos casos en los que nuestro país podría fortalecer sus eslabonamientos a través de sinergias y aprovechar complementariedades en otras actividades económicas con Chile, Colombia y Perú.

En el mismo tenor, la AP representa una gama de oportunidades para el fortalecimiento del sector empresarial en México, particularmente para las Pymes, cuya mayoría tiene problemas para acceder a financiamiento, tienen bajos niveles de competitividad y en muchos casos no logran acceder a mercados internacionales como vía para aumentar sus ventas.

El Consejo Empresarial de la Alianza del Pacífico (CEAP) ya trabaja en algunos de estos temas con el objetivo de identificar los problemas que inhiben el desarrollo empresarial en los países que conforman el acuerdo.

Por su puesto, para que lo anterior ocurra en el mediano y largo plazo, se requiere trazar un mapa de ruta con estrategias y acciones claras a seguir, los sectores productivos en los que se desea incrementar el nivel de competitividad y los actores necesarios para dichas transformaciones.

En este proceso será necesaria la colaboración tanto del sector privado como del sector público en diferentes frentes. Asimismo, es importante la participación de la Política Industrial en el diseño y planificación de la estrategia de desarrollo con una visión de largo plazo y por otra parte, en la facilitación para implementar las estrategias emanadas de las comisiones de trabajo de la AP.

A diferencia de otros tratados comerciales, como el TLCAN, es importante que bajo el marco de la Alianza del Pacífico, México logre aterrizar una política industrial flexible, dinámica y de largo plazo que abarque a todos los sectores, que adapte sus instrumentos a las ventajas específicas de cada país y que sea sostenible en el tiempo… México y sus socios de la Alianza de Pacífico se encuentran de cara a una oportunidad única de desarrollo industrial y empresarial.

Presidente de Consultores Internacionales S.C.

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