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cartera@eluniversal.com.mx
Más de 90% de las microempresarias en México ubicadas en zonas marginales y con bajo acceso a productos bancarios son garantía de pago de servicios financieros.
Según firmas que otorgan microfinanciamiento en México, las mamás microempresarias, al ser jefas de familia y estar frente a un negocio cumplen con sus compromisos, ya que conocen que un buen historial crediticio da acceso a más opciones para crecer sus negocios.
A pesar de ser un producto financiero con elevadas tasas de interés, que pueden alcanzar hasta 100%, en las zonas de menores recursos los microcréditos son una de las pocas opciones de financiamiento.
Según la Comisión Nacional Para la Protección y Defensa de los Usuarios de los Servicios Financieros (Condusef), un microcrédito es un préstamo dirigido a personas que quieren montar un pequeño negocio o autoemplearse para poder desarrollar alguna actividad productiva.
“Estos financiamientos se encuentran basados en la confianza y el pago solidario, llegando así a comunidades alejadas donde simplemente no hay servicios financieros”, explica.
Históricamente, las mujeres tienen el mejor historial de pago de microcréditos y, en consecuencia, las firmas que otorgan el microfinanciamiento se dirigen a ellas para ofrecer nuevos servicios o para garantizar el cobro del préstamo.
Es el caso de Erika Gaspar, quien obtuvo microcrédito a través del Según el Centro de Apoyo al Microempresario (CAME), desde hace cinco años renueva su préstamo para mantener al día su negocio de comida.
A mediodía, regresa a su casa y comienza a cocinar los platillos que sus vecinos le han pedido en días anteriores: arroz rojo, sopa de fideo, mole con pollo, o enchiladas, entre otros.
Recientemente solicitó un nuevo crédito para comprar un triciclo, ya que le robaron el que uti||lizaba en la operación diaria de su negocio. Sin embargo, su buen historial facilitó la obtención de otro financiamiento.
“Antes vendía como diez comidas al día, ahora llegan hasta 35 personas y hay que atenderlos a todos”, dijo.
Hay días en que los clientes esperan afuera de su casa para entrar a comer en cuanto se libere un lugar en el comedor o en la sala.
Esta historia se repite en millones de mujeres en todo el país, quienes han sacado a su familia adelante.
La Condusef destaca que ante las elevadas tasas de interés, prácticamente no se les cobran comisiones al contratar el crédito y en ocasiones se les aplica multa por mora.
“De acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), los costos que llegan a pagar los usuarios están ligados a las tarifas que tienen que cubrir las microfinancieras por otorgar servicios como el microcrédito”, resaltó el organismo.
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