​Se renta partido baratísimo

Arlequín

Por Arlequín

Bien podría leerse en el Aviso Oportuno esta oferta: “Se renta partido barato. Si usted ya tiene muchos diputados y requiere solo de un puñado para tener poder absoluto, llámenos. Tenemos amplia experiencia, hemos negociado con la izquierda, la derecha y hasta con el Diablo. Nuestra fama habla por nosotros, tenemos un color y unos ideales, pero si no se acomodan a sus necesidades podemos cambiarlos”.

No vaya a creer quien pagaría tal anuncio es el Partido Verde. Para nada, ese partido solo tiene tres grandes compromisos: con México, con el medio ambiente y con los niños con cáncer.

Sí, desde luego que el Partido Verde le cedió cinco de sus diputados a la aplanadora legislativa de Morena con lo que esa fuerza política logra la mayoría absoluta y con ello no hay quien la pare. Pero el único motivo para entregarle esos cinco legisladores nada tuvo que ver con el hecho de que a cambio Morena le diera vía libre al senador Manuel Velasco para obtener su licencia en el Senado y regresar a ser gobernador de Chiapas, de septiembre a diciembre y después volver a su escaño. Claro que no, a quién se le podría ocurrir tal negociación, ni que estuvieran locos los del Verde, pues por quiénes los toman.

La única razón para que el Verde negociara con Morena la mayoría en la Cámara es que a cambio les autorizarán fondos para la construcción de hospitales para niños con cáncer. Si usted pensó que el Partido Verde negoció a cambio de la licencia de don Manuel debería darle vergüenza ahora que sabe cuáles fueron los motivos reales. Y si hasta este momento no ha soltado el llanto, y aún sigue dudando, ahí le van las palabras de dos personajes del partido:

El primero es el diputado Francisco Elizondo, uno de los Verdes que ahora es de Morena y que en la picardía política ya son identificados como los “diputados kiwi", pues son morenos por fuera y verdes por dentro. El hoy simpatizante del partido de Andrés Manuel López Obrador confirma que sí hubo una negociación con Morena de cinco diputados, pero no a cambio de la licencia de Manuel Velasco, sino para que la aplanadora morenista apoyará su agenda de la lucha contra el cáncer en niños.

Pero como sabemos que usted no era desconfiado, pero los políticos lo volvieron, le damos otra declaración a prueba de balas. La del senador, o mejor dicho gobernador –es que ya no se sabe en qué cargo amanecerá hoy-  Manuel Velasco. En un pronunciamiento  público dijo:

“Quiero asegurar que no existe ninguna relación entre la aprobación de mi licencia en el Senado y la decisión de diputados del Partido Verde de formar parte de otro Grupo Parlamentario".

¿Ahora sí ya creyó? 

¿Qué ganaría don Manuel con mentirnos? ¿Usted cree que don Manuel comprometería su prestigio con una mentira? ¿Pondría en riesgo la credibilidad y la imagen de su partido?  Desde luego que no.

Sí, es cierto que por años el Verde vivió un matrimonio con el PRI, y antes tuvo otro con el PAN, pero esto es la política, no la Iglesia y el divorcio no es criticado. Nada tiene que ver eso de que “en las buenas y en las malas, en lo próspero y en lo adverso”, eso en la política no se usa. Aquí lo importante es a cuantos niños con cáncer podemos salvar, así que no sea injusto.

La negociación del Verde con Morena, que a decir del coordinador de la bancada de sus diputados les “salió baratísima” – ¿podrían haber dado más diputados? - no solo es en favor de los niños con cáncer, sino para ayudar a impulsar la cuarta transformación prometida por López Obrador, y no estamos hablando de una transformación del partido que nació verde, fue azul luego rojo y que ahora va por la transformación al color marrón, sino de la cuarta transformación del país que arrancará en diciembre con la llegada de AMLO a la Presidencia de la República.

Que le quede bien claro,  el Partido Verde no está en venta, no se puede vender ni rentar porque no tiene dueños, y por favor ya no dude, tome su ejemplo y sea generoso, otórgueles el beneficio de la duda.

¿Ahora sí ya creyó? 

¿No? Aunque el papel de este espacio no es convencerlo, sino en este caso evitar que usted se condene por hacer un juicio injusto de unos patriotas, permítanos hacer un último intento.

Está bien, usted -por alguna extraña razón- no confía en el Partido Verde, ¿pero desconfiar de Morena?, eso si ya sería un caso de desconfianza patológica. A quién se le podría ocurrir que el movimiento de la esperanza, del cambio verdadero sería capaz de hacer una maniobra política de este tipo, ni que fueran del PRI.

Reflexione por un momento. Morena no pondría en riesgo la cuarta transformación, el apoyo que recibió de millones en las urnas por una mayoría en la Cámara, esa no sería honestidad valiente.

Ahora sí ya creyó.

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