AMLO: como siempre, pero distinto

Alberto Aziz Nassif

La entrevista que tuvo AMLO en Milenio Tv el pasado 21 de marzo nos permitió ver lo que piensa el puntero de la carrera presidencial. Los periodistas que lo entrevistaron, a pesar que por momentos ponían cara de no entender al personaje o de no compartir sus opiniones, tuvieron éxito porque las respuestas fluyeron como un concentrado sin filtros de la doctrina AMLO.

Si alguien pensó que el candidato de Morena había cambiado hacia una propuesta más aceptable para sectores sociales que nunca lo han querido, se equivocó. Si las decisiones de juntarse con el PES, un partido de derecha extrema y aliarse con liderazgos de derecha, se habían tomado por razones pragmáticas, puede que sea cierto, pero AMLO demostró una vez más que es el mismo de siempre, y que lo que ha cambiado es el contexto del país.

A lo largo una hora y 35 minutos se revisaron prácticamente todos los temas calientes, lo que probablemente alimentará la narrativa de la campaña: qué hacer con las reformas; qué hacer con los proyectos de infraestructura como el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México; la activación de la democracia participativa que piensa poner en marcha; cómo para acabar con la corrupción; el porcentaje que se compromete a bajar en materia de inseguridad; su decisión de no encarcelar a Peña Nieto; temas delicados, (derechos humanos, minorías, aborto, matrimonio del mismo sexo) sobre los que no quiso decir su opinión; su desconfianza en las instituciones electorales; la magnitud de su movimiento y el lugar que quiere ocupar en la historia en caso de ganar la Presidencia, entre otros.

El candidato de Morena va en el tercer intento de ganar la Presidencia, pero ahora se siente más confiado de triunfar porque los vientos soplan a su favor y si no comete errores importantes en la campaña, el 1 de julio podría salir victorioso. Nadie sabe lo que pueda pasar entre abril y junio y tampoco se puede descartar el escenario en el que AMLO pueda perder.

Durante la entrevista el candidato habló a su ritmo y marcó los tiempos, no se dejó presionar por el moderador, no perdió el humor, pero, al mismo tiempo, dijo exactamente lo que quiso. No creo que haya ganado votos en el sector que no lo quiere. Se posicionó como el principal contendiente en el espacio opositor y dejó atrás los gestos ambiguos sobre los temas complicados: sí quiere modificar la reforma energética y la reforma educativa; insiste en detener el nuevo aeropuerto (ya hay ofertas empresariales para discutir el tema); considera que puede recuperar 500 mil mdp del presupuesto que se desvían por corrupción para aplicarlos a políticas públicas y programas sociales. Dijo que se sometería a la revocación de mandato cada dos años; que haría consulta popular sobre los derechos de las minorías; fue poco correcto —políticamente— al afirmar que no confiaba en la “llamada” sociedad civil organizada, y muy ideológico al afirmar que confiaba en el pueblo, el tono populista inevitable.

AMLO no sorprendió con nuevas tesis, posiciones distintas o matices a sus argumentos, simplemente fue el de siempre, pero algo lo hizo parecer como diferente, quizá el hecho de que no piensa filtrar sus ideas para ganar votos de otros sectores. Es un candidato que no hace concesiones, pero ha dejado el tono ríspido. Quizá ya se siente tan seguro de su posición que ha decidido decir lo que realmente piensa hacer. Sin embargo, ante la complejidad de los grandes problemas nacionales las propuestas que se hacen en un mitin, suenan simples en una conversación. Resulta difícil creer que se va acabar la corrupción sólo con el ejemplo presidencial; o que se puede bajar la inseguridad sólo con un mando único y con reuniones desde las 6 de la mañana. Será complicado evitar los temores de inversionistas con la amenaza de ir contra la reforma energética o con la idea de cambiar el nuevo aeropuerto de Texcoco por el de Santa Lucía. Someter los derechos humanos a consulta por un supuesto respeto a la pluralidad, no resulta convincente. Decir que el gobierno encabezado por AMLO aspira a ser la cuarta gran transformación del país suena a una anticipación histórica, un tanto pretenciosa. Sin embargo, a pesar de todo, AMLO marcará la agenda de la campaña…

Investigador del CIESAS.
@AzizNassif

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