Más Información

INE añade identidad no binaria y la palabra “indígena” en la nueva credencial para votar; estos son los cambios

Añorve reporta el asesinato de Claudia Ivett Rodríguez, líder seccional del PRI en Guerrero; exige investigación y resultados

Guerra en Medio Oriente tendrá efecto corto en México, dice Hacienda; hay mecanismos para proteger combustibles

Precio del diésel supera 30 pesos por litro en algunas estaciones; promedio nacional se ubica en 27.87 pesos

DEA felicita a México por incautar 270 kilos de fentanilo en Colima; destaca información clave para el operativo

Vinculan a proceso a Jared por el feminicidio de Kimberly, su compañera de la UAEM; le dictan prisión preventiva
El Toluca no la pasó nada bien en su llegada al Estadio Azteca . Su paso por el circuito en las inmediaciones del Coloso de Santa Úrsula parecía interminable para el camión escarlata.
Cuando el camión avanzó por donde se encontraba la afición de las Águilas esperando por su equipo, comenzó el infierno de los visitantes. Rocas, latas, escupitajos, patadas, puñetazos, todo tipo de proyectil se impactó en el autobús.
La policía era insuficiente para detener a los seguidores azulcrema que salían por todas partes para golpear el camión de los visitantes. Por suerte, no pasó a mayores.
Ya dentro del estadio, las barras azulcrema se unieron para tener un colorido recibimiento al conjunto americanista, mientras el conjunto rojo se perdía en los humos amarillos y azules que salían de las tribunas.
Banderas, telones, tirantes, sonido local, una violinista, y más de 70 mil voces al unísono para alentar al América. Una fiesta la que se vivió en el Coloso de Santa Úrsula, previo al silbatazo inicial.
América debe ganar sí o sí para conseguir su boleto a la Gran Final; un empate o derrota los dejará fuera de la Liguilla.
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]










