Más Información

Diputados alistan terna para elección del titular de la Auditoría Superior; hay 77 candidatos entrevistados

Detienen a "El Marce", líder de la Unión de Líderes Independientes en Ecatepec; acusado de extorsión y secuestro

Activan 5 mesas de trabajo rumbo a revisión del T-MEC, reporta CCE; avanzarán “por separado” con EU y Canadá

Jefe de los Pakal declaró colección de autos clásicos a precio de ganga; compró BMW de 1961 por 12 mil pesos

En esto consiste el Plan Kukulcán para el Mundial 2026; Sedena alista despliegue de unos 99 mil efectivos

"Que tengas un bonito día", escribió Kimberly antes de ser desaparecida por Jared, su compañero en UAEM; joven ya fue vinculado a proceso
El Real Madrid mostró hoy la misma imagen triste que en el final del pasado año y apenas pasó del empate 2-2 ante el Celta de Vigo, que incluso desperdició un lanzamiento de penal.
El encuentro, correspondiente de la decimoctava jornada de la Liga española de futbol, fue una pesadilla para el equipo de Zinedine Zidane y se quedó a 16 puntos del Barcelona, el líder del torneo. Ya resulta una quimera pensar que el conjunto blanco pueda siquiera pelear por defender el título.
Real Madrid y Celta plantearon un partido al intercambio de golpes y asumiendo muchos riesgos en defensa. Algo que no le convino demasiado a un equipo como el de Zidane, que vive tan en el alambre y con tanta necesidad de triunfos.
El Celta se adelantó a los 33 minutos en una jugada que nació de un inexplicable desajuste defensivo del equipo visitante. Lo resolvió el danés Daniel Wass con un precioso remate por encima de Keylor Navas.
Al Real Madrid le ayudó la fulgurante aparición de Gareth Bale, quien dio la vuelta entre los minutos 36 y 39. Primero le asistió Toni Kroos y después fue Isco. En ambas ocasiones, Bale remató con enorme habilidad.
La segunda parte fue un progresivo desplome del Real Madrid. Si al comienzo pareció cerca de sentenciar ante un Celta asumiendo grandes riesgos, el paso de los minutos fue fatal para los blancos, que comenzaron a perder un balón detrás de otro.
El Celta pudo igualar a los 72 minutos en un penal que Navas le paró a Iago Aspas, quien erró el primer lanzamiento de su carrera en la máxima categoría del futbol español.
Pero tal situación no hizo mella en el conjunto gallego, que siguió persiguiendo un empate que mereció. Llegó a los 82 minutos, con el enésimo centro desde la banda de Marcelo y el certero remate de Maxi Gómez. Justo premio para el Celta y justo castigo para un Real Madrid cada día más más endeble.
El encuentro, correspondiente de la decimoctava jornada de la Liga española de futbol, fue una pesadilla para el equipo de Zinedine Zidane y se quedó a 16 puntos del Barcelona, el líder del torneo. Ya resulta una quimera pensar que el conjunto blanco pueda siquiera pelear por defender el título.
Real Madrid y Celta plantearon un partido al intercambio de golpes y asumiendo muchos riesgos en defensa. Algo que no le convino demasiado a un equipo como el de Zidane, que vive tan en el alambre y con tanta necesidad de triunfos.
El Celta se adelantó a los 33 minutos en una jugada que nació de un inexplicable desajuste defensivo del equipo visitante. Lo resolvió el danés Daniel Wass con un precioso remate por encima de Keylor Navas.
Al Real Madrid le ayudó la fulgurante aparición de Gareth Bale, quien dio la vuelta entre los minutos 36 y 39. Primero le asistió Toni Kroos y después fue Isco. En ambas ocasiones, Bale remató con enorme habilidad.
La segunda parte fue un progresivo desplome del Real Madrid. Si al comienzo pareció cerca de sentenciar ante un Celta asumiendo grandes riesgos, el paso de los minutos fue fatal para los blancos, que comenzaron a perder un balón detrás de otro.
El Celta pudo igualar a los 72 minutos en un penal que Navas le paró a Iago Aspas, quien erró el primer lanzamiento de su carrera en la máxima categoría del futbol español.
Pero tal situación no hizo mella en el conjunto gallego, que siguió persiguiendo un empate que mereció. Llegó a los 82 minutos, con el enésimo centro desde la banda de Marcelo y el certero remate de Maxi Gómez. Justo premio para el Celta y justo castigo para un Real Madrid cada día más más endeble.
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]








