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Septiembre de 2000. Parece que al fin la Selección Nacional Mexicana tendrá un técnico por dos Mundiales seguidos.

Manuel Lapuente hizo una digna Copa del Mundo en Francia 1998 y en el 99 ganó la Copa Confederaciones pero… Día 13, miércoles, en la Federación Mexicana de Futbol, Alberto de la Torre, entonces presidente del organismo, decide aceptar la renuncia de Manuel Lapuente.

¿Qué propició la salida de Lapuente? Muchos hablan de que el nivel de juego del equipo mexicano no era el óptimo, pero la realidad es que hubo muchos roces entre directivos y cuerpo técnico.

“No soy quién para dar consejos. No me meto en lo que no me llaman… Eso sí, estoy para atenderlo, porque lo primero para mí es la Selección y así será siempre. Si nos va mal, nos va mal a todos y si nos va bien, nos va bien a todos”.

La siguiente pregunta no le agrada al directivo: ¿Qué será lo más difícil a lo que se tendrá que enfrentar Martino? “No me haga esas preguntas”, responde, así que hay que reformularla. ¿Qué fue lo más difícil que usted vivió como seleccionador? Y ahí, Lapuente, cinco veces campeón de Liga, sí contestó: “Creo que la intención de hacer las cosas bien y escoger a los jugadores idóneos, eso es lo más delicado, pero... [y levanta el tono de voz] lo más difícil es que debe tener el apoyo total de los directivos, eso es lo importante. Hay que tener apoyo al 100 por ciento”.

Sobre si habrá apoyo de los clubes a los micro ciclos de entrenamiento que quiere implementar, expresó: “Los equipos sólo tienen como compromiso a parte de la Liga, la Copa de media semana y se acabó. Eso lo tienen que pensar. Si a algún club le interesa la Copa, seguro que no se llamarán a esos jugadores. Son 18 equipos de los que hay que tomar jugadores, más los que hay fuera. Es necesario para una Selección que el técnico los conozca, los vea en competencia. Ojalá que todos apoyen porque todos trabajamos para lo mismo”.

Al final, se le preguntó al veterano técnico... ¿Se le debe exigir el quinto partido?

“¡Eso del quinto juego, no existe! Hay que exigirle un buen papel, un buen trabajo, Por qué limitarnos al quinto partido. Por qué no decir: 'ganar la Copa'; al entrar a cualquier torneo el objetivo es ganarlo. Si nos conformamos con el quinto partido, y llegamos, ya decimos que la hizo… ¡No! Con eso no la hizo, queremos más”.

En ese 2000, cuando Lapuente se fue del Tricolor, llegó Enrique Meza y los resultados no se dieron, pero esa es otra historia.

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