Javier Cruz

realiza con frecuencia visitas a la Ciudad de México para comprar su medicamento y continuar con sus rehabilitaciones; hoy hizo un esfuerzo mayor, se apuró y un amigo lo dejó afuera del Nido de Coapa para que pudiera conocer a sus ídolos.

El aficionado americanista de 30 años, viene de Altamirano, Guerrero, y sufre una discapacidad que le impide mover con normalidad su cuerpo. Mientras el medicamento surte efecto, se mueve de un lado a otro, advierte a los jugadores que deben ganar la final y se emociona como un niño.

Debía apurarse para que no pasara el efecto de las medicinas y su cuerpo volviera a sufrir rigidez. Llegó a la puerta, pidió que lo dejaran pasar, pero nadie salió por él y le negaron el acceso. Era apenas su segunda visita a la casa del Club América .

Parecía que había fallado en su intento, pero dirían en Argentina: el que abandona, no tiene premio. Javier aguantó, le pidió Roger Martínez que " le dieran en la madre al Monterrey ", agradeció las atenciones a Renato Ibarra y posteriormente su esfuerzo fue recompensado pro Santiago Baños.

Sus visitas a la capital casi siempre son de una corta estadía, pero en esta ocasión, él no iba a regresar hasta hacer el último intento por conseguir un boleto para la final de vuelta en el Estadio Azteca .

Pese a las adversidades, conoce a todos: jugadores, cuerpo técnico y directivos. Salió Baños y platicó con él; le contó su historia y el Presidente del América le regaló tres boletos y le prometió el título del Apertura 2019.

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" Estoy muy agradecido con el Club América. Siempre que los necesitamos nos han apoyado a gente con discapacidad ", señaló un alegre Javier Cruz , quien llevará a sus dos amigos que lo apoyan cuando se encuentra en la Ciudad de México.

El fiel seguidor de las Águilas gozará de unos boletos que tienen un costo original de 450 pesos; sin embargo, hay sitios de reventa que ya ofrecen las entradas en esa zona por arriba de los dos mil 500 pesos.

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