La higiene no concluye con el cepillado (el mantenimiento de la herramienta de limpieza es igual de crítico para la salud sistémica).

De acuerdo con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el cepillo de dientes aloja millones de microorganismos, incluyendo bacterias, hongos y virus, debido a la humedad constante y la exposición al ambiente del cuarto de baño.

La institución destaca que "la cavidad oral es una de las partes más contaminadas del cuerpo", lo que exige un protocolo de desinfección riguroso para evitar la reintroducción de agentes infecciosos.

A través de TikTok se ha viralizado un truco para lavar el cabello con un cepillo de dientes. Foto: Freepik
A través de TikTok se ha viralizado un truco para lavar el cabello con un cepillo de dientes. Foto: Freepik

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Protocolo de desinfección paso a paso

Para garantizar la inocuidad del instrumento, la máxima casa de estudios y organismos como la American Dental Association (ADA) sugieren un proceso metódico que sustituye el simple enjuague con agua del grifo:

  • Lavado de manos: La manipulación del cepillo requiere una asepsia previa para no transferir contaminantes externos.
  • Enjuague inicial: Se elimina cualquier residuo visible de pasta dental o detritos alimenticios bajo el chorro de agua.
  • Inmersión en antiséptico: La UNAM recomienda sumergir el cabezal en una solución de clorhexidina al 0.12% o enjuague bucal con alcohol durante un periodo de 10 a 15 minutos.
  • Secado al aire: Es fundamental colocar el cepillo en posición vertical. Según estudios publicados en el Journal of Advanced Medical and Dental Sciences Research (sitio especializado en odontología internacional), el almacenamiento en recipientes cerrados favorece la proliferación de moho y bacterias anaerobias.
¿Cuándo debo cambiar mi cepillo de dientes?. Foto: Pixabay
¿Cuándo debo cambiar mi cepillo de dientes?. Foto: Pixabay

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Recomendaciones de almacenamiento y vida útil

La ubicación del cepillo influye directamente en su carga bacteriana. De acuerdo con los especialistas de la UNAM, el cepillo debe permanecer alejado del sanitario para evitar la contaminación por aerosoles coliformes. Asimismo, se aconseja no compartir el soporte con otros cepillos para prevenir la contaminación cruzada de filamentos.

Respecto a la durabilidad, la atribución técnica de la Facultad de Odontología coincide con los estándares de la Mayo Clinic (institución de salud de referencia mundial): el reemplazo debe ocurrir cada tres o cuatro meses. "Las cerdas desgastadas pierden eficacia mecánica y acumulan más biopelícula", señalan los expertos. En caso de haber padecido una enfermedad infecciosa o respiratoria, el cambio del utensilio es imperativo de manera inmediata para evitar recaídas por autoinfección.

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