La aparición de en el ámbito doméstico (un fenómeno que suele despertar tanto curiosidad como inquietud) responde a dinámicas que trascienden lo biológico.

Estos reptiles, caracterizados por su agilidad y sigilo, poseen un simbolismo energético complejo. Según los principios del Feng Shui, la presencia de estos animales no constituye una manifestación de "malas vibras", sino que funciona como un mensaje de protección, renovación y equilibrio.

Bajo esta perspectiva, cada elemento que habita una vivienda tiene una razón de ser, respondiendo al flujo del Chi (la energía vital que circula en el entorno).

En el esoterismo, se cree que cuando una lagartija aparece de forma repetida en un mismo lugar, es un recordatorio de la importancia de soltar cargas innecesarias. Foto: Canva
En el esoterismo, se cree que cuando una lagartija aparece de forma repetida en un mismo lugar, es un recordatorio de la importancia de soltar cargas innecesarias. Foto: Canva

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El simbolismo histórico y la resiliencia del reptil

En la Antigüedad, diversas culturas otorgaron a las lagartijas un estatus de sabiduría. Según registros del Ancient History Encyclopedia, los egipcios las consideraban representantes del sol naciente y de la capacidad de renacer diariamente.

De igual manera, para las civilizaciones maya y azteca, estos reptiles mantenían un vínculo estrecho con el elemento fuego y la fuerza vital infinita. Esta conexión con lo solar refuerza su imagen como "hijas del sol", encargadas de portar claridad a los espacios sombríos.

Para el Feng Shui, estos animales son símbolos supremos de resiliencia. Poseen la facultad de adaptarse con facilidad a diversos entornos y cuentan con la capacidad biológica de regenerar su cola.

Esta característica se asocia con la aptitud humana para reinventarse sin perder la esencia. La presencia de una lagartija funciona como un recordatorio de que es momento de "soltar viejas pieles" para permitir que algo nuevo nazca, especialmente cuando las personas atraviesan episodios de ansiedad, depresión o angustia.

En diversas culturas, las lagartijas son un símbolo de fertilidad y abundancia. Foto: Canva
En diversas culturas, las lagartijas son un símbolo de fertilidad y abundancia. Foto: Canva

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Manifestaciones físicas del equilibrio en el hogar

La ubicación de estos reptiles dentro de la casa ofrece lecturas específicas sobre el estado del entorno. Según los consultores de Feng Shui Society, si una lagartija se observa cerca de una ventana, el significado apunta a nuevas oportunidades o caminos que se abren.

En la cocina, su presencia se vincula con la abundancia y la renovación de la energía vital, mientras que en el baño sugiere la necesidad de liberar emociones acumuladas o realizar una limpieza interna. Si el encuentro ocurre en la recámara, el mensaje enfatiza la importancia del descanso y la regeneración personal.

Las lagartijas actúan como maestras del desapego: ellas siempre avanzan. Su aparición suele coincidir con procesos personales críticos como mudanzas, duelos emocionales o decisiones de gran envergadura.

De acuerdo con las atribuciones del esoterismo clásico, estos animales comunican a los habitantes que "están listos para el cambio" y que poseen la fuerza necesaria para evolucionar. El Feng Shui recomienda no ahuyentarlas ni matarlas; se sugiere observar su paso con respeto y, en su lugar, activar la energía del espacio mediante el uso de inciensos de sándalo o romero, aprovechando la visita para ordenar y liberar objetos que ya no cumplen una función.

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